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Opinión

RAMÓN A. MESTRE: Cortos rápidos

La gandinga de la FPL

Chutzpah. La palabra proveniente del yiddish adoptada por el inglés estadounidense describe cabalmente algunas maniobras de la Florida Power and Light, nuestra empresa de electricidad (FPL). En su significado más amplio, el chutzpah es una mezcla de gandinga, descaro y osadía. Cuando la FPL solicita un aumento de las tarifas que nos cobra, suele justificar sus peticiones empleando argumentos cargados de chutzpah. Con frecuencia pretende que sus clientes cautivos financiemos proyectos que en otras empresas serían costeados por créditos o por los propios capitales de la compañía.

Así, en su solicitud más reciente ante la Comisión de Servicios Públicos, el organismo estatal facultado para aprobar o denegar las solicitudes de la FPL, este monopolio legal aspira a cobrarnos 750 millones adicionales al año. ¿Su justitificación? ¿Que ha aumentado el costo del combustible? Pues, no, en realidad ha bajado. ¿Qué han mermado sus ingresos y está perdiendo dinero? Tampoco. FPL, una corporación cotizada en bolsa, gana mucha plata. No, lo que sucede es que la FPL quiere este aumento para que sus clientes financiemos sus inversiones en negocios de exploración y explotación de yacimientos de gas natural. ¡Qué chutzpah! De modo que pagaríamos los riesgos de la aventura sin recibir los beneficios potenciales puesto que dichas ganancias les corresponden a la empresa y a sus inversionistas. Pues a ellos también les debería corresponder el financiamiento de este nuevo invento. Vamos a ver si la Comisión de Servicios Públicos tiene el valor para denegarle a la FPL esta atrevida solicitud.

Otra baja de la guerra contra ISIS

El presidente Barack Obama despidió a su secretario de Defensa, el ex senador republicano Chuck Hagel, entre otras cosas porque el señor Hagel no podía estar de acuerdo con la contradictoria e inoperante estrategia obamista para derrotar las hordas del llamado Estado Islámico (IS o ISIS por sus siglas en inglés), el multinacional ejército terrorista que depreda en Siria y Mesopotamia. Veterano de la guerra de Vietnam, su ex comandante en jefe insistía desde la Casa Blanca que Hagel diera la cara a fin de defender una política indefendible, una política elaborada principalmente por un grupo cerrado de asesores de seguridad nacional encabezado por Susan Rice, una persona muy cercana al Presidente que no está a la altura de las exigencias que presentan las actuales crisis de política exterior que gravitan sobre Estados Unidos. Pero Hagel era excluido de los conciliábulos de Rice. Al mismo tiempo, empezó a irritar a un presidente que no se muestra demasiado abierto a ideas discrepantes como las de Hagel en lo referente a la estrategia anti-ISIS favorecida por Rice, la asesora predilecta de Obama en asuntos de seguridad nacional. No obstante, Hagel estaba obligado a defender un plan plagado de suposiciones sin base en la realidad. Si Hagel hubiese adulado a Obama y Rice, si hubiese aplaudido hipócritamente la calamitosa estrategia de la pareja, todavía estaría a cargo del Pentágono y de sus innumerables dependencias.

La ejecución de un asmático vendedor de cigarros

No hay justificación moral para el comportamiento de policías estadounidenses que matan sin razón a personas desarmadas, casi siempre jóvenes negros. La muerte de Eric Garner en Nueva York, la decisión de un Gran Jurado que exoneró a Daniel Pantaleo, el policía responsable por provocar la muerte de Garner (Pantaleo ha sido objeto de dos demandas radicadas por personas que lo acusan de violación de sus derechos constitucionales) son tristes indicios de que muchas veces los Grandes Jurados no funcionan como es debido. Y de que es extremadamente difícil despedir policías violentos y abusivos. Por ejemplo, el oficial que mató a tiros a un joven en Cleveland el mes pasado había sido clasificado como “no apto” por el departamento de policía del pueblo de Independence, Ohio, donde trabajó por seis meses antes de su despido. Pero poco después este policía “incapacitado” fue contratado por Cleveland. No sé si es un caso emblemático pero no hay duda de que existe un desbarajuste patológico en la actitud de demasiados policías hacia segmentos pobres de la población civil. Los resultados están a la vista en las calles de Estados Unidos.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "RAMÓN A. MESTRE: Cortos rápidos."

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