Opinión

ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: A un paso del éxito

“Estamos a tan sólo una idea de lograr el éxito, la clave está en desarrollarla, creer que podemos lograrlo y finalmente confiar en que los resultados nos darán un fruto dulce e inmemorable”, expresó Joachim De Posada.

Palabras de un sabio amigo, que un día se cruzó en mi vida por alguna razón y sus palabras resonaron dentro de mi ser. Cuando me sugirió que todos, absolutamente todos, desde el más pobre hasta el más rico, estamos a tan solo una idea de lograr el éxito, pensé: ¿cómo puede ser que entonces no triunfemos más? Y es porque en algunos casos no las desarrollamos ni creemos que podemos ponerlas en práctica.

Al oír sus palabras, sentí que ya las había escuchado en alguna otra parte, tal vez las reconocí o las recordé.

Por mis adentros pensé que tal vez las había soñado, o simplemente ya estaban depositadas en mi desde el principio de mi existencia, que no puedo afirmar a cuando se remonta.

Pero lo fascinante de esta experiencia es que aquellas palabras que me sonaron familiares, ya las había oído antes, y no eran nuevas, tal vez necesitaba refrescarlas.

Hay veces que algunas personas nos resultan familiares, como si ya las hubiéramos conocido antes, otras veces son sólo las palabras que nos trasladan a un momento o escena grabada en nuestras memorias de forma inconsciente. Sea como sea, esto nos ha pasado alguna vez a todos, pero el quid de la cuestión recae en sí esas palabras que vibran o resuenan dentro de nosotros mismos, ¿las escuchamos y les prestamos atención? o simplemente pensamos: me suenan, y no sé de qué, y allí se queda la reflexión.

El pensamiento de hoy parte de la siguiente base, y es que no siempre escuchamos lo que nos dicen los demás, y mucho menos tomamos las palabras en serio. El error es dejar que estos acontecimientos imprevistos y causales, que a todos nos ocurren, pasen inadvertidos. Probablemente estos encuentros nos sirvan para crecer y de alguna forma recordar algo que olvidamos. Estos encuentros inesperados pueden ayudarnos a resolver dudas internas, nos brindan la posibilidad de comprender como otras personas piensan, e incluso nos pueden resolver más de un dolor de cabeza.

Soy consciente que es mucho más fácil decirlo que ponerlo en práctica, pero por algún motivo dicen que Dios nos dio dos oídos y una boca, para escuchar el doble y hablar la mitad.

En mi caso, me cuesta gran faena escuchar. Pero una vez que apago la mente y me predispongo a escuchar, la conversación se torna más rica y constructiva. Es cuestión de práctica, como con todas las cosas, y por ello creo que vale la pena retarse y aprender algo tan básico como escuchar.

Jóvenes y adultos deberían practicar el simple hecho de escucharse los unos a los otros. Desde el maestro hasta el niño, de todos podemos aprender cosas nuevas. Cabe enfatizar que no por más hablar significa que sepamos más. Cuando prestamos atención, las conversaciones más son más ricas y constructivas. Es una forma de crecer personalmente y profesionalmente, a la vez que poco a poco, se logra crear un criterio propio sobre las cosas y una opinión personal sobre el mundo en el que vivimos.

Atrévete y Opina es un espacio dedicado a temas de actualidad que afectan a los jóvenes. Sigue a @lauradocon en Twitter.

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