Opinión

GUILLERMO I. MARTÍNEZ: Las torturas, ¿un informe partidista?

La senadora Dianne Feinstein, presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, habla con la prensa en el Capitolio, el martes pasado, tras presentar un informe sobre los interrogatorios de la CIA.
La senadora Dianne Feinstein, presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, habla con la prensa en el Capitolio, el martes pasado, tras presentar un informe sobre los interrogatorios de la CIA. AP

Hay que dejar sentado algunos precedentes antes de escribir esta columna.

▪ No creo en la tortura como forma de interrogar a nadie, y mucho menos como forma de castigo.

▪ Tengo dudas de lo que haría si alguien me dijera que mi país fuese a ser blanco de un terrible ataque terrorista y en mis manos está un reo que puede que tenga la información que ayudaría a impedir dicho atentado.

Si alguien me dice que mis precedentes son contradictorios les digo con franqueza que tienen razón. Así de confuso estoy ante el informe sobre las torturas de la CIA presentado por la senadora Diane Feinstein (D –Calif.).

Me gustó mucho lo que dijo el vicepresidente Joe Biden, quien señaló que la grandeza de este país estaba precisamente en poder admitir haber cometido un error y cerrar el incidente.

Pero hay más, mucho más que decir y cuestionar sobre el informe presentado por la senadora Feinstein. Y no todo está claro.

¿Cuáles son las verdaderas razones por las cuales el informe de Feinstein se limita a documentos y no cuenta con entrevista alguna con los que tienen conocimiento de lo ocurrido? ¿Cuáles con las razones por las cuales la investigación del Departamento de Justicia –ya bajo el presidente Barack Obama– decide no llevar a juicio a ninguno de los involucrados? ¿Cuán prevalente fueron las torturas cometidas por los agentes o contratistas de la CIA? ¿Cuál es la razón por la cual el presidente Obama mantiene una posición moderada ante los hechos divulgados cuando él, de candidato, fue un gran crítico de las torturas? ¿Por qué es que la senadora Feinstein opta por publicar su informe a pocas semanas de que el Senado pase a manos del Partido Republicano?

Quizás la más fácil de contestar es la última pregunta planteada.

La senadora Feinstein está consciente de que en poco menos de tres semanas el control de el Senado pasa a los republicanos y el informe de ella es un informe partidista –la minoría republicana del Comité de Inteligencia del Senado también ha publicado un informe repudiando lo expuesto por la senadora.

Lo increíble es que el presidente Obama haya mantenido una posición moderada y ni siquiera le ha pedido la renuncia a John Brennan, el director de la CIA, que era parte de la organización cuando muchos de estos terribles incidentes ocurrieron. Brennan ha admitido que la CIA “cometió errores” pero niega vehementemente que la tortura era el sistema prevalente a la hora de interrogar a los supuestos terroristas.

Brennan también disputa lo dicho por el informe de Feinstein. Dice que el interrogatorio agresivo utilizado contra los principales terroristas sí dio resultados y que gracias a la información obtenida Estados Unidos pudo evitar nuevos ataques terroristas.

Por último para llegar a una conclusión personal sobre este asunto vuelvo a pensar en lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001 cuando cerca de 3,000 personas murieron en el más salvaje ataque terrorista jamás ocurrido en este país. Vuelvo a pensar como me sentía en aquellos momentos. Recuerdo que el Congreso de los Estados Unidos tuvo que cerrar sus puertas por primera vez en la historia por un ataque de ántrax.

Recuerdo el miedo que existía en el país ante la posibilidad que los enemigos de Estados Unidos lanzaran un nuevo ataque. Pienso en que si no hubiera sido por el heroísmo de los pasajeros de un cuarto avión, el Capitolio o la Casa Blanca también hubieran sido atacados ese fatídico día.

Veo ahora cada vez con mayor frecuencia como los que quieren destruir este país, sus libertades y su forma de gobierno le cortan la cabeza a inocentes y publican el video de lo que hacen. Oigo las amenazas que lanzan al aire y temo que alguna persona en este país decida hacer un ataque suicida en cualquier estadio, estación de ferrocarril o teatro, donde los muertos y heridos puedan ser numerosos.

Creo que por primera vez entiendo un poco lo que hace el presidente Obama. Como candidato él criticaba libremente todo tipo de torturas y ahora como presidente –con el peso de la seguridad del país en sus hombros– veo como modera sus posiciones, como calla y no apoya a la senadora Feinstein.

Hay dudas en lo que escribo –es obvio. Pero cada día que pasa creo más que el propósito del informe de la senadora Feinstein fue partidista y que a pesar de los errores cometidos, este país repudia la tortura como forma de interrogar a un enemigo.

Y por último doy gracias a los agentes de la CIA que han defendido y continúan defendiendo a este país de este nuevo y siniestro enemigo.

Guimar123@gmail.com

  Comentarios