El arte de gobernar
Estamos frente a una realidad política. El Partido Republicano controla la mayoría en ambas cámaras legislativas. Los fundadores de esta gran república plasmaron en la Constitución la organización del gobierno federal en la separación de poderes, tres distintos e independientes, ejecutivo, legislativo con dos cámaras y el judicial, para producir un equilibrio y un balance en el ejercicio del poder público. Esta situación no es nueva, recordemos que Bill Clinton enfrentó esto mismo durante 6 años de sus 8 como presidente.
En los próximos dos años veremos claramente si la mayoría congresional republicana es capaz de gobernar y pasar leyes que ofrezcan respuestas genuinas a los problemas nacionales. Bien sabemos que ganar elecciones no es lo mismo que gobernar. Aunque algunas voces, como la de Rand Paul, potencial candidato presidencial, han dicho “yo creo que el estancamiento legislativo va a terminar”. Estimo que hay razones para sentirse escéptico y creer que los congresistas republicanos han superado su obstruccionismo crónico. Hasta ahora, el liderazgo republicano está más interesado en pleitear con el presidente Obama que legislar, su primordial función y para lo cual fueron elegidos.
No me explico cómo no se entiende que para bailar un tango se necesitan dos. Es por eso el descontento y la frustración tan generalizados en todo el país con el comportamiento de ‘no legislar” y el estancamiento congresional. Gobernar implica negociar, buscar un consenso, un compromiso que beneficie el bien común.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de diciembre de 2014, 8:00 p. m. with the headline "El arte de gobernar."