RICARDO MOR: El éxodo de galerías y el futuro de Wynwood
Uno conoce las características esenciales de la mayoría de las zonas reconocidas de Miami. La ciudad tiene sus playas y su vida nocturna. La Pequeña Habana es, fundamentalmente, un vecindario de cubanos de clase trabajadora con carácter local. Coral Gables es un suburbio con su atractivo histórico y fortunas de antaño.
Pero, ¿y Wynwood, que se ha convertido en uno de los vecindarios más reconocidos, tanto para los miamenses como para los visitantes? Durante los últimos 10 años se ha presentado a Wynwood como el Wynwood Art District, en parte por las galerías y artistas que comenzaron a asentarse allí, después que el urbanizador Tony Goldman empezó a llenar la zona de murales.
Pero en lo fundamental, el Wynwood Arts District ya ha dejado de existir. Lo de distrito de las artes es un vestigio de la era en que acogía a artistas y galerías. Da la sensación de que los artistas se marcharon hace mucho tiempo, cuando comenzó a aumentar el alquiler de los enormes espacios que tenían. Y las galerías más exitosas y reconocidas (Fredric Snitzer Gallery, David Castillo Gallery, Gallery Diet y Emerson Dorsch, para mencionar solo unas cuantas), comenzaron a retirarse en los últimos dos años. Muchas dijeron que se iban debido a los cambios que empezaban a sentirse en el vecindario.
No cabe duda de que todavía hay destinos artísticos en el barrio. Allí están la Margulies Collection y la Rubell Family Collection, dos enormes colecciones de arte de primera línea de dos facciones de los principales coleccionistas a nivel mundial con presencia en Wynwood mucho antes que ganara popularidad y se convirtiera en parada obligatoria para los visitantes a Art Basel. Todavía quedan unas cuantas galerías locales, como Alejandra Von Hartz Gallery, Dina Mitrani Gallery y la Screening Room, que han seguido dando prestigio al vecindario.
Pero el concepto de Wynwood como un distrito de las artes cohesionado hace mucho que no existe, reemplazado por un abanico de ideas e intereses que compiten entre sí. Antes, la popular zona de la 2da avenida del noroeste era el centro dedicado casi enteramente a las artes. Hoy es una combinación de restaurantes y bares de moda, tiendas minoristas de renombre como Warby Parker, Aesop y Ducati, así como tiendas de lujo de artículos especiales.
Este cambio no tiene nada inherentemente negativo, pero es está muy lejos de lo que en su momento fue el centro de las artes de Miami, y la rapidez del cambio ha sido asombrosa para muchos. Los primeros artistas y galeristas se asentaron en la zona hace unos 20 años. La formación del distrito de las artes comenzó a tomar fuerza a principios de la década del 2000 y tocó su punto máximo pocos años antes que comenzara la estampida.
Aunque muchos se marcharon debido al aumento de los alquileres, otros lo hicieron voluntariamente. Emerson Dorsch, una de las primeras galerías de Wynwood, era propietaria del edificio y lo había renovado recientemente antes de venderlo y comprar en un lugar que aún no se ha anunciado en El Pequeño Haití. En un reportaje del Miami Herald sobre la mudanza de Gallery Diet al Pequeño Haití, la propietaria, Nina Johnson-Milewski, reveló que no había cumplido completamente su contrato de arrendamiento para marcharse.
El hecho de que la comunidad artística no se mantuvo en Wynwood parece una maniobra miope e impulsada por las ganancias que echa por tierra muchos años de avance. Como he escrito en el pasado, las artes crean empleos e impulsan los negocios en Miami. No cabe duda que las ganancias de los dueños de propiedades en Wynwood se deben en parte a que esos artistas y galeristas ayudaron a atraer el público al vecindario, de manera que desilusiona que tantos de los que ayudaron a desarrollar la zona ya no crean en el lugar.
Wynwood se está convirtiendo con rapidez en un caso de estudio de lo que puede salir mal cuando un barrio no apoya a la comunidad cultural que trató de crear. La comunidad artística que otrora creció con fuerza se ha dispersado a otros vecindarios y los intereses en esas áreas deben analizar cómo pueden seguir atrayendo, y más importante, reteniendo, a esos importantes elementos artísticos.
Existe la posibilidad de que las artes puedan recuperarse en Wynwood, pero eso parece poco probable ahora que los que se han marchado han encontrado lugares para establecerse a largo plazo en otras partes. Wynwood enfrenta una crisis de identidad y los líderes de la comunidad una interrogante importante: ¿Qué es Wynwood y para quién es el vecindario?
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Escribe columnas de opinión y artículos de arte y cultura en Miami Herald
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2015, 3:15 p. m. with the headline "RICARDO MOR: El éxodo de galerías y el futuro de Wynwood."