DORA AMADOR: Lo que nos espera
No quiero asustar, pero sí decir la verdad del peligro que corren los ciudadanos de Estados Unidos nunca antes vivido. No menciono a Europa, que está en la mirilla de los terroristas –como nosotros–, porque ya ellos lo han experimentado de forma horrenda en las guerras mundiales del siglo pasado que causaron la muerte de 60 millones de personas.
Ahora, en este nuevo tipo de guerra no se sabría el número de muertos que habría y no solo por la amenaza terrorista, sino por la súbita escalada de guerra tradicional que está al estallar entre Turquía (miembro de la OTAN) y Rusia, que está desplegando misiles antiaéreos después que Turquía derribara un avión caza ruso en su espacio aéreo. Los indicios son claros, que nadie lo dude, la tercera guerra mundial ha comenzado.
El primer ministro de Francia, Manuel Valls, dijo hace unos días que hay “riesgo de armas químicas y bacteriológicas en futuros ataques terroristas”.
El aviso, fundado en fuentes de alta credibilidad obtenidas por los servicios de inteligencia francés, lo dijo ante la Asamblea Nacional, que aprobó el estado de emergencia por tres meses más y reforzar este régimen de excepción después de los atentados de París en los que murieron 130 personas el viernes 13 de noviembre.
En Bruselas, que estuvo una semana sin transporte público, las escuelas y un alto ausentismo laboral, tras el aviso de que las personas se quedaran dentro de sus casas dado el peligro –y así ha sido, una ciudad desierta poblada solo por soldados fuertemente armados–, no ha mencionado nada acerca de un inminente ataque químico o biológico, pero el grado de secretismo por parte del gobierno es más alarmante que su esfuerzo por no alarmar a la población diciendo la verdad sobre lo que sabe.
El miércoles el Departamento de Estado advirtió a los estadounidenses que iban a viajar el fin de semana de Acción de Gracias, que lo hicieran con mucho cuidado. Si los viajes son a Europa, más, porque grupos o individuos tienen planes de llevar a cabo ataques terroristas en varias regiones del mundo, y mencionó a ISIS, Boko Haram y Al-Qaeda. Advirtió también que estos ataques “pueden emplear una gran variedad de tácticas, utilizando armas convencionales o no convencionales”.
Los terroristas tienen en su poder armas químicas que han causado ya cientos si no miles de víctimas en Irak y Siria. Estas están clasificadas como armas de destrucción masiva por las Naciones Unidas. Las armas químicas utilizan las propiedades tóxicas de sustancias químicas para matar, herir o incapacitar al enemigo.
En marzo de este año, la policía indonesia evitó que explotara un artefacto que contenía gas de cloro y llevaba la firma del Estado Islámico.
En cuanto a las armas biológicas, las más peligrosas después de las nucleares, están formadas por bacterias, virus (que no responden a antibióticos) y toxinas. Son utilizadas para matar e incapacitar. También pueden dañar a los animales y los alimentos que consumimos día a día. Pueden dispersarse rociándolas en el aire o infectando a los animales, que transmiten la enfermedad a los humanos a través de la contaminación de los alimentos y el agua. La dispersión de este tipo de armas es a través de aerosoles, agentes biológicos que se dispersan en el aire, formando un rocío fino que puede extenderse por millas, normalmente lanzados desde aviones o mediante bombas o misiles.
Algunas enfermedades se propagan por medio de insectos y animales, tales como pulgas, ratas, moscas y mosquitos. Deliberadamente propagar enfermedades a través del ganado también se denomina agro-terrorismo. La propagación de persona a persona de algunos agentes infecciosos también es posible. Los humanos han sido la fuente de infecciones de viruela, peste bubónica y los virus Lassa.
“La macabra imaginación de los que dan las órdenes [en ISIS] no tiene límites”, afirmó el primer ministro francés, Manuel Valls.
No olvidemos el fatal enfrentamiento que se está llevando a cabo en Jerusalén, ciudad capital de la Tierra Santa cristiana, entre judíos y palestinos, donde ya han muerto 124 personas, pero la cifra aumenta casi diariamente. El martes el secretario de Estado, John Kerry, se reunió con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, en Jerusalén y Ramala para instar a tomar medidas para calmar las tensiones en aumento entre ciudadanos de la misma ciudad.
“Estamos llegando a un punto crucial en el que ambas partes tienen que tomar decisiones importantes para el futuro y esperamos que esas decisiones hagan avanzar las perspectivas de una paz duradera”.
Muchos consideramos que el detonante principal de la situación terrorífica que se vive en el Oriente Medio se va expandiendo a todo el mundo. Se debe a no haber llegado a un acuerdo de paz entre judíos y palestinos y la creación del Estado de Palestina.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2015, 0:34 p. m. with the headline "DORA AMADOR: Lo que nos espera."