SABINA COVO: Celebración de Acción de Gracias en negro
Me contaba un buen amigo que en el norte los miércoles antes del Día de Acción de Gracias todas las discotecas y bares ponían sus números en negro. Algo así como un miércoles negro “de fiesta”. Yo no lo sabía, pero de repente para ustedes lectores es noticia vieja. Por ejemplo, en Chicago, es el único día del año en que algunos establecimientos abren hasta las seis de la mañana. La gente sale, se divierte, y de paso, los dueños de negocios hacen su Navidad. Luego el jueves el pavo sabe más sabroso, y se come más, cura la resaca.
Usualmente el jueves era día de pavo, y de recogimiento, ya fuera para comer, compartir en familia, dar gracias, orar, y celebrar en casa. Hasta relajante era conducir por las calles vacías y descansar por un día “de todo”. Hasta ahora, cuando la gente se atraganta el pavo porque las tiendas abren más temprano. No soy mujer de absolutos, y acepto que la economía se mueve si hay público para comprar el jueves con mega descuentos, y hay más empleos para algunos que trabajamos ese día (en noticias, donde yo trabajo, no descansas ni ese día ni el siguiente), pero también sé lo que significa estar trabajando y no poder compartir plenamente con la familia en fechas especiales. Si ponemos las cosas en la balanza, ¿qué es para ustedes mejor? ¿Ganarse unos pesos más o estar en casa? Cada cual tendrá su respuesta.
Me preguntaba mi hijo de seis años: “¿Qué es Black Friday? ¿Por qué black, mami?” Le explicaba lo de los números de las tiendas, la contabilidad y los descuentos, y al mismo tiempo pensaba: ¿Qué es mejor? ¿Que haya treinta comerciales de televisión incitando a la gente a salir corriendo a las tiendas la misma noche de la cena de Acción de Gracias, o que todo esté cerrado? La verdad es que cuando pienso en empleados que pueden cuadrar su mes por trabajar esa noche porque hacen tiempo extra, o porque no tenían empleo y les dieron especialmente para estas fechas, teniendo en cuenta lo bajos que están los salarios, no lo veo tan negativo. Pero hay una realidad, vivimos en una era de consumismo salvaje.
Las tiendas de juguetes anuncian sus descuentos todo el mes, incitando a que los pequeños no quieran esperar a Santa Claus, sino más bien, ¡querer salir ellos mismos a Black Friday! Y cuidado no también ahora al jueves negro. Decía la cadena MSNBC esta semana que de acuerdo a estudios, el americano gasta un promedio de $748 en regalos de Navidad. Y que probablemente eso sea lo que gaste en esta semana que acaba de pasar de Acción de Gracias.
En definitiva, es como decían las abuelas, todo empieza en casa. En una semana para agradecer, si salimos de fiesta el miércoles en la noche, comemos pavo y cientos de cosas más el jueves, acto seguido salimos de shopping, y al día siguiente rematamos el shopping, y ¡ah! porque no hacer shopping sábado y domingo también, y no olviden el Cyber Monday, creo que los $748 en regalos se convierten en que se nos va el salario, y entonces las gracias se tornan un pedido para que “Dios nos ayude a poner nuestros números en negro”. Y ahí, empieza en diciembre rojo.
¿Cómo controlar la gastadera? Solo me queda decirle a la abuela que tienes razón, todo empieza en casa. Cada cual decide como la quiere pasar.
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Esta historia fue publicada originalmente el 28 de noviembre de 2015, 0:43 p. m. with the headline "SABINA COVO: Celebración de Acción de Gracias en negro."