Opinión

GUILLERMO I. MARTÍNEZ: La vaca por la chiva

Lo de Alan Gross es cosa aparte. No debemos tener reparos a que Cuba libere a Gross, cuyo único delito fue llevar equipos de comunicación a la pequeña comunidad judía en Cuba, cosa que en todo país civilizado no es un crimen.

Todo lo demás en el ya muy cacareado acercamiento diplomático entre Estados Unidos y Cuba conlleva muchas más preguntas que respuestas.

Por ejemplo:

-¿Cuál es la razón por la cual el presidente Barack Obama espera al día siguiente al cierre de las sesiones del Congreso para anunciar con bombos y platillos su nueva apertura diplomática hacia Cuba?

-¿Por qué hace el anuncio ahora que el precio de petróleo ahoga a Venezuela y Rusia y pone a Cuba en los mayores aprietos económicos desde el período especial sufrido a la caída del Muro de Berlín y de le hegemonía soviética sobre el este de Europa?

-¿Cuáles son las concesiones de parte de Cuba fuera de soltar a un puñado de presos políticos, liberar a un agente de inteligencia norteamericano que nadie sabía que existía, y prometer que va a considerar respetuosamente todo lo que pida Estados Unidos en futuras negociaciones?

Obama le dio todo lo que Cuba quería a cambio de que Raúl iba a oír con respeto las peticiones de Estados Unidos sobre democracia, derechos humanos, elecciones libres y el fin a la represión de los disidentes.

O sea, Obama dio todo y Raúl prometió que va a oír lo que pida Obama con respeto. Para hablar en buen cubano, Obama cambió la vaca por la chiva.

Pero las respuestas a las preguntas dan una orientación de las razones por las cuales el anuncio se hace ahora y que se puede esperar en un futuro.

Son muy claras las razones por las cuales Obama esperó a que el Congreso de Estados Unidos cesara sus funciones el martes y que no vuelva a reunirse hasta el juramento de un nuevo Congreso el 6 de enero de 2015.

Obama quiere que las cosas se tranquilicen antes de tener que enfrentarse a un Congreso republicano que va a cuestionar su generosidad para con el gobierno cubano. Quiere tener tiempo para organizar a organizaciones como la Cámara de Comercio de Estados Unidos que quieren negociar con Cuba para que presionen a los congresistas republicanos.

Cuba cedió y aceptó el regalo de Obama única y exclusivamente porque sabe que el chorro de petróleo que recibe de Venezuela se va a cerrar ya que el país amigo se enfrenta a una crisis económica sólo comparable con la de la misma Cuba.

Raúl no es tan carismático como Fidel, pero sí es muy astuto y se dio cuenta que o decía que estaba dispuesto a oír los reclamos americanos o la iba a pasar muy mal.

Es interesante ver también como la mayoría de los disidentes en Cuba han criticado el acercamiento diplomático con Estados Unidos. Ellos saben mejor que nadie que las golpizas a mano de los agentes de seguridad del estado y de los jenízaros sin uniforme van a continuar. Hace menos de una semana un grupo de ellos fue detenido y golpeado en el Día de los Derechos Humanos.

Ahora pensemos en lo que va a suceder en los meses o semanas próximas.

El Congreso de Estados Unidos va a tener que dar su pláceme a las relaciones diplomáticas y al nuevo embajador que sea nombrado para ocupar el cargo. Con el grupo de senadores y representantes cubanoamericanos a la cabeza, eso no va a ser cosa fácil de lograr.

Tampoco va a ser fácil financiar la apertura de una embajada con todas las de la ley y de consulados en las más importantes ciudades de la isla.

El Congreso va a tener que estudiar con cuidado para ver cuántas de las medidas anunciadas por el presidente Obama violan la ley Helms-Burton. Hay muchas de las propuestas que si no las violan claramente, por lo menos le pican muy cerca.

Ya todos los congresistas cubanoamericanos han anunciado su repudio a este acuerdo.

Por último hay que hablar de los familiares de los cuatro cubanoamericanos de Hermanos al Rescate asesinados por aviones Mig de la la Fuerza Aérea cubana en aguas internacionales en el Estrecho de la Florida. La misión de los Hermanos al Rescate era encontrar balsas de cubanos que abandonaban el país para que la Guardia Costera Norteamericana pudiera rescatarlos.

A los familiares de los Hermanos al Rescate, a los veteranos de Bahía de Cochinos, a los muchos cubanos que fueron a Cuba a pelear en misiones clandestinas, a los miles de muertos, a las decenas de miles de ex presos políticos y a todos los cubanos dignos, la decisión del presidente Obama es una nueva traición al exilio y al pueblo de Cuba.

Guimar123@gmail.com

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