UVA DE ARAGÓN: Refugiados
Uno de los muchos debates que divide a Estados Unidos en estos momentos es si se deben admitir 10,000 refugiados sirios. A la luz de los recientes ataques terroristas, los candidatos republicanos están sembrando el miedo entre los ciudadanos y proponen no solo cerrarles las puertas, sino soluciones tan extremas como las de tener una lista de los musulmanes en el país y mantenerlos vigilados. Por otra parte, el presidente Obama ha declarado que de todos modos los refugiados vendrán. Hasta ahora, sin embargo, no ha logrado ser muy eficaz en disipar los temores de la población.
Desde que comenzó la guerra, han muerto más de 240,000 sirios, víctimas de la violencia. Entre ellos, 12,000 niños, un poco menos que los 14,000 cubanos menores de edad que en los años sesenta vinieron a Estados Unidos en la Operación Pedro Pan. Debido a la destrucción de la infraestructura del país, aproximadamente 5 millones de sirios, casi el mismo número de la población de Cuba en 1959, no tienen acceso a cuidados médicos ni al sistema de educación. Doce millones han huido de sus hogares, la mitad de ellos niños. Cuatro millones se encuentran en Turquía, Líbano y Jordania, muchos en campamentos. Más de 700,000 han arriesgado sus vidas en 2015 para entrar a Europa. El pequeño Aylan Kurdi, de 3 años, nunca pudo llegar. Las mareas llevaron su cuerpecito sin vida hasta las playas de Grecia, y su foto conmovió al mundo. Pronto lo hemos olvidado.
Desde el 11 de septiembre del 2001, Estados Unidos ha aceptado alrededor de 785,000 refugiados, principalmente afganos e iraquíes. De ellos, sólo una docena han sido detenidos por sospechas de vínculos con terroristas, dato que debía tranquilizar a los que desean cerrarles la puerta a los sirios. Mientras, miles de ciudadanos de 90 países pueden entrar sin visas. Algunos llegan como turistas y piden después ser considerados como estudiantes. Tal fue el caso de quienes perpetraron los ataques de las Torres Gemelas. Es una política de la que se habla poco pero que necesita revisión.
En la actualidad, de los aproximadamente 23,000 sirios que las Naciones Unidas recomendaron dar entrada a Estados Unidos, sólo 2,165 fueron aceptados después de un minucioso escrutinio.
Acabo de regresar de Gainesville, donde estuve con la familia y mis cuatro nietos, estudiantes universitarios. Como cualquier abuela, quiero lo mejor para su futuro. Me da miedo el peligro terrorista que todos podemos correr a la vuelta de la esquina, y siento pavor por los asesinatos en masa de tanto loco legalmente armado hasta los dientes. También me asusta que mis nietos pierdan la fe en la humanidad, la compasión por los que sufren, el respeto a los de diferentes razas o culturas. Por ello, deseo que se investigue a los sirios, pero que si son admitidos en Estados Unidos, se les reciba sin prejuicios. Son víctimas, refugiados que huyen aterrorizados. Los cubanos, haitianos, salvadoreños, nicaragüenses, judíos y tantos otros con experiencias similares, deberíamos comprenderlo bien.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2015, 11:25 a. m. with the headline "UVA DE ARAGÓN: Refugiados."