CÉSAR CHELALA: El respeto por la vida a la manera del Dr. Schweitzer
En una de mis misiones en África, estaba caminando por los jardines del hospital Albert Schweitzer (1875-1965), en Lambaréné, Gabón, donde el famoso médico alsaciano había curado a miles de enfermos ayudándolos a mejorar su calidad de vida. En el pabellón llamado Cité Soleil vive aún una comunidad de enfermos con lepra. Tres hombres estaban sentados en un banco, uno de los cuales estaba tratando de arreglar –con las manos devastadas por la enfermedad– un desvencijado violín. Al verlo saqué rápidamente mi cámara fotográfica, y ya estaba listo para tomar su foto cuando me increpó: “¡No dispare!” Sorprendido por su reacción, le pregunté por qué. Mientras continuaba trabajando, me dijo: “Ni siquiera nos saluda, no pide nuestro permiso y nos quiere tomar una foto”. Avergonzado por mi involuntaria falta de sensibilidad le pedí disculpas, lo saludé correctamente y le pedí permiso para tomarle una fotografía, a lo que esta vez accedió.
Este enfermo de lepra me enseñó una lección importante. Aunque mi intención no había sido faltarle al respeto, eso es lo que en esencia yo estaba haciendo. Sentí que tenía el derecho de tomarle una fotografía sin su permiso porque pensé que era una escena interesante, pero no había respetado su derecho a no querer ser captado en una foto. Me di cuenta entonces de que podía haberlo herido gravemente en su sensibilidad. La seguridad del hombre acerca de sus derechos y la atmósfera de tranquilo orgullo en Cité Soleil no eran ningún accidente. Albert Schweitzer se caracterizó por su respeto por las necesidades de los demás, una filosofía ejemplificada por una vida de servicio a los menos afortunados.
El Dr. Schweitzer dejó una brillante carrera profesional en Europa como músico y teólogo para estudiar medicina. Al recibir el título, se trasladó a África con su esposa, construyó un hospital en Lambaréné en lo que era un gallinero, y dedicó su vida a tratar a miles de pacientes. Todo ello sostenido por un irreprimible sentido de deber personal.
Sus actividades le ganaron la admiración de figuras como Albert Einstein y de los presidentes norteamericanos Dwight Eisenhower y John F. Kennedy. En 1952 recibió el Premio Nobel de la Paz. Parte del dinero del premio fue para financiar la creación de Cité Soleil. Un día, mirando a una manada de hipopótamos en el río Ogowe, cerca del hospital, el Dr. Schweitzer forjó su compromiso de reverenciar la vida: “El mayor mal es destruir la vida, dañar la vida, o reprimir una vida que es capaz de desarrollarse”, escribió en uno de sus libros.
Yo no podía dejar de comparar el enfoque del Dr. Schweitzer a lo que está sucediendo en el mundo de hoy, cuando vivimos en lo que parece ser un estado permanente de guerra y cuando los motivos para ir a la guerra son cada vez más irrelevantes. Vivimos en un mundo en el que se utiliza la religión y el poder para destruir, no para mejorar la vida. Como dijo el papa Francisco durante su reciente viaje al África: “La religión no debe usarse como justificación para la violencia”. La gente habla de un choque de civilizaciones, cuando el verdadero enfrentamiento es la falta de respeto por el otro, la falta de diálogo y de esfuerzo para entendernos.
Hoy necesitamos desesperadamente gente de la talla del Dr. Schweitzer. Tenemos que seguir su filosofía, basada en un respeto esencial por la vida. Como él señalaba, el progreso de la civilización está íntimamente ligado a una concepción de la importancia de la vida. Solo los que dicen sí a la vida, al mundo en que vivimos, son capaces de hacer avanzar la civilización. Mientras veía un viejo y desvencijado piano en su pequeño cuarto de trabajo –el único lujo que el Dr. Schweitzer se permitió durante su vida en África– no podía dejar de preguntarme: ¿dónde están los Gandhi, los Martin Luther King o los Schweitzer de hoy en día? Y no puedo dejar de comparar a esos gigantes de la lucha por la paz con las caricaturas de ciertos líderes de hoy.
El Dr. César Chelala es coganador de un premio Overseas Press Club y fue distinguido por ADEPA en dos oportunidades.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2015, 3:13 p. m. with the headline "CÉSAR CHELALA: El respeto por la vida a la manera del Dr. Schweitzer."