PEDRO CAVIEDES: Nochebuena 2014
“Hay muchas lágrimas esta Navidad junto con las lágrimas del Niño Jesús”, dijo el Papa Francisco en su bendición Urbi et Orbi del jueves. Y sí, en este 2014 el mundo sufrió con varios frentes de guerra, atentados terroristas, pandemias y el surgimiento de nuevos grupos radicales más sangrientos y despiadados.
Desde Boko Haram en Nigeria, pasando por radicales solitarios en Australia y Canadá, hasta el homicida ‘estado islámico’ en la frontera entre Irak y Siria, el yihadismo se cobró muchas vidas en este año que termina.
Pero también las naciones se vieron envueltas en conflictos como el que sacudió a Israel y Palestina después del asesinato de tres adolescentes israelíes, con saldo muy negativo para la ya maltrecha población de la Franja de Gaza, embestida por una lluvia de misiles, y sobre todo para la anhelada paz cada vez más esquiva en esa región del mundo. Por los lados de Rusia, el presidente Putin decidió anexarse la península de Crimea, desatando una crisis internacional y una guerra entre los ucranianos y los rebeldes pro rusos, con un saldo hasta ahora de 4,300 muertos, entre los que se cuentan las 298 víctimas inocentes del MH-17 de Malaysia Airlines, derribado por un misil de los rebeldes.
El ébola, un virus con una tasa de mortalidad de cerca del 70%, surgió en diciembre del 2013 en Guinea, y se extendió a Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Senegal. El 3 de noviembre de este año, según la Organización Mundial de la Salud, se habían registrado 13,633 infecciones y 5,000 muertes, la mayoría en el África Occidental. Durante varios meses del año el mundo estuvo en vilo por la expansión de este virus, que tocó a las puertas de la Unión Europea en España, e hizo presencia en los Estados Unidos en el estado de Texas y la ciudad de Nueva York.
Pero en el 2014 el mundo también fue removido en sus entrañas por un sismo de dimensiones todavía inciertas para la geopolítica mundial, con la baja de los precios del petróleo, que hoy por hoy cotiza a US$56.53 el barril de WTI y US$60.91 el Brent, impulsada por la alta producción de los Estados Unidos y su cada vez mayor independencia energética. Por esta caída sufren tres de los cuatro gobiernos que se han declarado enemigos de los EEUU, todas naciones con altas dependencias en sus exportaciones de crudo, como son Rusia, Venezuela e Irán. La otra, Corea del Norte, importa la mayoría de su petróleo, por lo que se ha visto beneficiada, pero no es ésta una nación que cuente con el poderío mundial y regional de las otras tres mencionadas.
Para muchos analistas (me incluyo) el histórico anuncio de la normalización de las relaciones con Cuba pasó por esta nueva coyuntura, que debilita al gobierno de Venezuela, principal patrocinador actual del régimen de los Castro. El bajón del petróleo también puede tener una gran incidencia en el conflicto de Siria, ya que Rusia es uno de los países que más apoyo brinda al régimen de Bachar Al Asad.
Aunque muchos esperamos hace ya varios años la caída del régimen que acabó con las libertades en Venezuela, preocupa que se avecine una catástrofe, ahora que el gobierno de Maduro se ha quedado sin el acopio de dólares que le permitió a su antecesor comprar gobiernos y patrocinar su llamado socialismo del siglo XXI. Espero que la tan anhelada transición a un gobierno democrático no sea precedida por un baño de sangre, como la historia tantas veces lo ha repetido.
Voto por una próxima Nochebuena en la que se encuentren libres todos los oprimidos del planeta.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2014, 0:00 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: Nochebuena 2014."