Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

SERGIO MUÑOZ BATA: El año viejo

Como reseñar todos los hechos que marcaron el año que termina es imposible dedicaré esta columna a destacar cuatro acontecimientos que sucedieron en Estados Unidos en el año que termina y a reconocer a la figura que a mi juicio, fue el personaje más destacado del año.

Para mi el suceso más trascendente del año fue la decisión del presidente Barack Obama de ofrecer alivio temporal a aproximadamente cinco millones de inmigrantes indocumentados que viven, trabajan o estudian en este país sin temor a ser deportados en los próximos dos años. Con su planteo, el Presidente marca la pauta de lo que debería ser una reforma migratoria integral una vez que el Congreso se dé cuenta del arraigo histórico nacional de las medidas migratorias, de su profundo humanismo y de su ejemplar pragmatismo. Revertir la acción ejecutiva del Presidente no solo sería difícil, cruel e injusto, sino que tendría un costo político altísimo en las elecciones presidenciales del 2016 y en las subsecuentes. Mi deseo de año nuevo es que el liderazgo del Partido Republicano encause una reforma migratoria que regularice permanentemente a quienes llevan años haciendo sus mejores esfuerzos por ser ciudadanos responsables que contribuyen al progreso del país.

El segundo suceso que a mi juicio marca otro hito importante en la historia del país es el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Es evidente que el importante acuerdo no evitará las fricciones, los desencuentros e inclusive uno que otro conflicto entre ambos países pero mi deseo y mi predicción es que la voluntad de ambos pueblos de mantener una relación cercana y civilizada prevalecerá por encima de los obstáculos que los comisarios del pasado indudablemente levantarán.

El informe del Comité de Inteligencia del Senado sobre los sádicos métodos de tortura empleados por la Agencia Central de Inteligencia contra los sospechosos de terrorismo también hizo historia. Admiro el valor del comité para aceptar que el gobierno cometió actos criminales pero lamento que los torturadores y quienes les dieron la autorización de perpetrar estos crímenes, como por ejemplo el vicepresidente Dick Cheney, el director de la CIA George Tenet, no sean investigados y castigados de resultar culpables.

Otro hecho importante que a mi juicio no ha tenido la difusión que merece fue el acuerdo sobre las emisiones de carbono entre Obama y el presidente chino Xi Jinping durante la última Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico. EEUU y China son responsables de casi el 45% de las emisiones de dióxido de carbono. Según los expertos, el acuerdo sigue siendo insuficiente para revertir el cambio climático pero no cabe duda que es un adelanto. El acuerdo suscrito por Obama no requiere aprobación del Senado pero las mayorías republicanas en ambas Cámaras del Congreso podrían ponerle tantas trabas que resultaría impracticable. Aunque usted no lo crea, dentro del Partido Republicano todavía hay quienes alegan que el calentamiento global es una invención surgida de una conspiración de científicos contra Estados Unidos. Prominente en este grupo es el senador Jim Inhofe, quien podría ser el próximo presidente del comité ambiental del Senado.

Quiero terminar esta columna de fin de año reconociendo al Papa Francisco como el personaje del año por su humildad, su humanismo, su sencillez, su bondad y su inteligencia. Por ser el Papa que cambió la pompa del Vaticano por un humilde cuarto en la residencia Santa Marta; por viajar en un automóvil modesto sin blindaje ni guardias de seguridad; por denunciar las 15 enfermedades que acechan a la jerarquía católica que no practica la autocrítica constante; por propiciar un acercamiento humano a la comunidad gay dando cátedra de humildad: “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”; por apartar de la iglesia a los sacerdotes violadores de menores y pedirle perdón a las víctimas; por combatir la corrupción financiera de la curia; por abogar por la justicia social, denunciar la tiranía del Mercado, condenar la desigualdad y por haber sido un eficaz intermediario entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos para romper un anacronismo de más de cincuenta años y encaminarlos a un futuro que debe ser mejor.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2014, 2:00 p. m. with the headline "SERGIO MUÑOZ BATA: El año viejo."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA