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Opinión

RAMÓN A. MESTRE: Algunas de las cosas que nos esperan en el 2016

Para los que creen en el horóscopo chino el 2016 será el año del mono. El mono de fuego, una criatura alocada. ¿Significa, entre otras cosas, que en varios países muchos electores nos vamos a portar como simios alebrestados? Veremos. En los Estados Unidos la mayoría de los votantes enfervorizados de tendencia republicana ya tienen su candidato, el deslenguado populista de derechas Donald Trump. Es el macho providencial que promete la redención nacional con promesas carentes de plausibilidad. Pero Trump tiene tantas posibilidades de ganar la candidatura como cualquiera de los aspirantes favorecidos por el comité central de su partido.

En todo caso, este año el candidato del GOP tendrá que disputarle la Casa Blanca a Hillary Rodham Clinton en unos comicios reñidísimos impulsados por las campañas electorales más caras de la historia estadounidense. Miles de millones gastados en ataques cloacales y propaganda burda.

En América Latina, que tantos hombres providenciales ha padecido a lo largo de su historia, casi todas las economías de la región tendrán que seguir manejando un crecimiento anémico causado principalmente por el fin del boom en los precios de las materias primas. Este año también se celebran elecciones en Perú, Nicaragua y República Dominicana. En las elecciones peruanas la favorita es Keiko Fujimori, hija del ex presidente sancionado, artífice de un autogolpe. En la República Dominicana, el presidente Danilo Medina ganará un segundo periodo; en Nicaragua todo indica que, lamentablemente, Daniel Ortega seguirá en el poder. El aquelarre de Ortega es un ejemplo de una dictadura presidencialista, un gobierno autoritario que concentra todo el poder en un jefe de estado que hace y deshace a su antojo leyes y preceptos constitucionales.

Y en el 2016, mientras Brasil monta los espectáculos de las olimpiadas de Río de Janeiro y sigue la guerra entre la presidenta Dilma Rousseff y los adversarios que pretenden defenestrarla, desde la Asamblea Nacional la valiente oposición venezolana estará enfrascada en su propia guerra contra un régimen autoritario incapaz de aceptar la arrolladora victoria de la Mesa de la Unidad Democrática en los comicios legislativos. El chavismo recurrirá a la intimidación, argucias inmundas, arbitrariedades y sobornos a fin de explotar diferencias en las filas de la MUD y sabotear los proyectos legislativos de la oposición. Con todo, si las bajezas antidemocráticas de los maduristas y sus asesores castristas desatan violentos disturbios callejeros avivados por la ingobernable crisis económica, las fuerzas armadas intervendrán en defensa de la democracia propinándole un golpe mortal a las estructuras de poder del chavismo.

En el 2016, otras guerras mucho más sangrientas y más destructivas que las luchas políticas de América Latina –los conflictos de Siria, Afganistán, Irak y Yemen– seguirán sin tregua arrojando al mundo víctimas y refugiados. En la guerra contra el Estado Islámico y las otras maras yihadistas en Siria e Irak, la Administración Obama continuará poniendo en evidencia las contradicciones y la pobreza de su presunta estrategia. Pero aceptará a regañadientes la colaboración con la Rusia de Vladimir Putin. A la vez, hará un esfuerzo infructuoso como mediador entre sus amigos sauditas y sus nuevos aliados iraníes. Lo hará con el propósito de evitar una escalada en el grave conflicto confesional entre sunitas y chiitas. Y en Afganistán, Estados Unidos se verá obligado a modificar la fecha original (diciembre del 2016) para el retiro de sus tropas de combate. Washington ha constatado con resignación que sin la presencia de los efectivos de EEUU, Afganistán corre el peligro de caer en manos de los talibanes.

En el ámbito de la informática tal vez este será el año en que los gobiernos de Occidente, empezando por el de Estados Unidos, le presten más atención a la amenaza real del ciberterrorismo que a los miedos xenofóbicos exagerados y manipulados por políticos demagógicos. Más que nunca crece el peligro de ataques devastadores perpetrados por hackers enemigos contras sistemas mal protegidos que, por ejemplo, controlan las redes eléctricas, sistemas de agua y alcantarillados y plantas generadoras de electricidad.

Por último, en el 2016 se cumplen los 400 años de la muerte de William Shakespeare y de Miguel de Cervantes, los dos escritores más grandes de todos los tiempos. No lo afirmo solamente porque escribieron sus obras en inglés y castellano, las dos lenguas que leo con pasión y deleite. Lo afirmo basándome en los inigualables placeres estéticos e intelectuales que les debo a los dos. Feliz Año.

Periodista cubanoamericano.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2016, 11:53 a. m. with the headline "RAMÓN A. MESTRE: Algunas de las cosas que nos esperan en el 2016."

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