DORA FERNÁNDEZ: Realidades del mundo moderno
El nuevo calendario encuentra una Europa todavía conmocionada por la ola de inmigrantes que asedian sus costas y fronteras mientras el invierno recrudece la situación de náufragos y sobrevivientes. Son fugitivos del terror que intentan salvar sus vidas y esperanza de empezar nuevamente en algún pacífico lugar. Es lamentable pero el terrorismo se ha convertido en una amenaza real que atenta contra la seguridad y la paz mundial.
Algunas economías enfrentan el desequilibrio de la naturaleza, producto del cambio climático. El terreno político es tempestuoso en Norteamérica. En Sudamérica, el cambio del poder trajo consigo el cierre de ciclos dictatoriales. En esta región cada vez que un país culmina un periodo gubernamental el saldo puede ser desolador. Millones empobrecieron a consecuencia del fracaso de modelos como el venezolano o argentino. A las naciones sudamericanas los ingentes recursos naturales solo les han servido para convertirlos en exportadores de commodities, pocos pueden jactarse del avance de sus procesos industriales.
Cambiamos la antigua agenda pero estos temas subsistirán en los foros internacionales. Allí donde los líderes políticos prometen construir un planeta más justo sin odio y desigualdad. Como un ritual repetirán al unísono, cual viejitos pascueros deseosos de brindar felicidad con regalos navideños.
Las realidades en cada continente confirman que vivimos en un orbe con grandes desigualdades. Por ejemplo la epidemia del sida que surgió hace tres décadas, dicen que está controlada pero según informa ONUSIDA, de 36.9 millones de infectados con el VIH solo 15.8 millones reciben antiretrovirales. A nivel mundial sólo 13 países otorgan tratamiento idóneo y gratuito a cualquier persona diagnosticada. En América Latina 2 millones de personas viven con VIH y solo el 50% tiene acceso a este tipo de medicación.
En Sudamérica y Centroamérica los seropositivos reciben medicamentos de pésima calidad y se han presentado casos de productos con fechas de caducidad vencida. Muchos niños infectados toman medicinas que son para adultos. En países como Guatemala o Perú con frecuencia se presentan casos de desabastecimiento de antiretrovirales en los hospitales y los activistas enfermos se ven obligados a protagonizar protestas para que las autoridades ordenen la compra de estos fármacos. Porque se impone la burocracia y el desprecio por la vida del paciente seropositivo. Si no posee recursos económicos puede morir por falta de atención médica cuando su organismo padece algún mal oportunista. En Perú ningún hospital público brinda atención o medicina gratuita.
Suecia es el único país del planeta que ha cumplido los objetivos trazados por organismos internacionales, al diagnosticar a solo 500 personas anualmente. Lo que pocos conocen es que el año pasado Cuba se convirtió en el primer país del mundo que recibió la validación de la OMS al eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH y la sífilis. Este logro no es económico sino producto de decisiones adecuadas, oportunas y trabajo mancomunado de los médicos cubanos.
En 2015 los países miembros del MERCOSUR acordaron abaratar el costo del tratamiento VIH, actuando como intermediario la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para garantizar la calidad de los productos.
En contradicción a esta medida, la CEPAL expresaba su preocupación ante la entrada en vigencia del TPP o Acuerdo Económico de Asociación Transpacífico que agrupa a 12 naciones de Latinoamérica y Asia, advirtiendo el impacto que causaría el encarecimiento de los medicamentos en la región, afectando entre ellos a Perú.
Los Tratados de Comercio tienen aspectos positivos y negativos, pues generan crecimiento económico y por ende impulsan el progreso, pero los líderes no deben olvidar incluir cláusulas en estos acuerdos que permitan proteger la vida de las personas como quienes padecen el VIH, cuya existencia depende de los antiretrovirales.
Los estados deberían tener la posibilidad de cambiar las leyes de propiedad intelectual para garantizar la disponibilidad de genéricos asequibles a naciones que no poseen el mismo nivel de desarrollo.
Estamos en el 2016, habitando un mundo cada vez más moderno y el avance es vertiginoso. No podemos evitarlo, pero podríamos orar para que no siga deshumanizándose. Que la desigualdad y la violencia estén presentes en la mente y decisiones de nuestros gobernantes.
Periodista peruana.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de enero de 2016, 4:14 p. m. with the headline "DORA FERNÁNDEZ: Realidades del mundo moderno."