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Opinión

SERGIO MUÑOZ BATA: El año nuevo


Unos 300 empleados de restaurantes de comida rápida exigen un aumento salarial a $15 la hora en una manifestación en Chicago, el pasado septiembre.
Unos 300 empleados de restaurantes de comida rápida exigen un aumento salarial a $15 la hora en una manifestación en Chicago, el pasado septiembre. MCT

Para el filósofo griego Heráclito el fundamento de todo está en el cambio incesante; el agua del río fluye y cambia pero el cauce permanece. Para navegar mejor por el río es necesario reconocer los cambios en la sociedad, la política, la religión y las costumbres de la gente.

Durante el 2014, el Centro de Investigaciones Pew publicó más de 150 informes que documentan los mayores cambios que hubo en Estados Unidos y en el resto del mundo. Del resumen que el Centro recién publicó he seleccionado los que a mi juicio revelan las grandes tendencias del cambio.

Uno de los informes constató que Estados Unidos es un país ideológicamente dividido entre republicanos y demócratas y que el grado de antipatía que sienten los unos hacia los otros es mayor y más profundo que nunca antes. Que la polarización política del país se refleja hasta en las fuentes de noticias que escoge la gente. Casi la mitad de los conservadores ven la cadena FOX, del magnate australiano Rubert Murdoch; los liberales (lo que en Iberoamérica sería la izquierda) ven CNN, NPR, la cadena nacional no comercial, y MSNBC.

También informó que los medios tradicionales siguen perdiendo dinero mientras que los medios digitales todavía no encuentran la fórmula para subsistir con ganancias. La lamentable consecuencia de esto es que el ingreso disponible para el periodismo profesional ha disminuido un tercio entre el 2006 y el 2014. Y esto es algo que también afecta a los medios digitales que se nutren, gratis, del periodismo tradicional.

Otros informes evidenciaron que la desigualdad económica entre los blancos y las minorías ha aumentado. El ingreso promedio de un hogar de raza blanca ronda los 69 mil dólares anuales, el de una familia hispana 39 mil y el de una familia negra 33,000. La brecha entre blancos y negros e hispanos es dos veces más. Así mismo, la brecha de ingresos entre los adultos jóvenes graduados con una licenciatura o estudios superiores y aquellos que solo han terminado la secundaria nunca ha sido mayor en la era moderna. La diferencia de salarios es de más del doble.

En el tema religioso, los informes encontraron dos tendencias claras. En América Latina el número de católicos ha ido decreciendo considerablemente entre 1910 y el 2014, mientras que el número de personas afiliadas al protestantismo ha ido creciendo. Sin embargo, la distancia entre ambos sigue siendo considerable: el 69% se identifica como católicos y el 19% como protestantes. En Estados Unidos, por otra parte, siete de cada diez adultos creen que la religión ha disminuido su influencia en la vida de los estadounidenses. Quienes piensan así creen que la tendencia es nociva y creen también que la religión debe jugar un papel importante en la vida política.

Un cambio importante en el comportamiento de las personas es de orden tecnológico y presenta una peculiar capitulación. La dependencia entre los estadounidenses del internet y de los teléfonos celulares es cada vez mayor al tiempo que disminuye su uso del teléfono de línea dura o de la televisión. Y esto sucede a pesar de que la gente parece haber renunciado voluntariamente a la idea de que su vida privada es, en efecto, privada. La mayor parte de la gente siente que ha perdido el control de su información personal. Sabe que a través de los medios sociales las compañías comerciales se han apoderado de sus datos, preferencias y hábitos personales pero parece totalmente resignada al hecho.

Otro hecho de naturaleza controvertida que encontraron los informes del Centro Pew es que la mayor parte de los americanos cree que la guerra contra las drogas ha fracasado y piensa que los esfuerzos del gobierno y de los particulares deben enfocarse al tratamiento de los usuarios en vez de mandarlos a la cárcel.

Yo concuerdo plenamente con las dos premisas del argumento pero el tono celebratorio y mentiroso de los abogados de la legalización de las drogas me preocupa. Me irrita que glorifiquen el consumo de la marihuana, que oculten que la marihuana es adictiva, que en las películas y en la televisión presenten como algo gracioso ver a una persona que mezcla la marihuana con un licor o que preparen pastelitos y dulces con drogas.

Una cosa es mandar al hospital a los viciosos y otra muy distinta y cuestionable es ensalzarlos convirtiéndolos en “celebridades”.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de enero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "SERGIO MUÑOZ BATA: El año nuevo."

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