ARMANDO GONZÁLEZ: Hillary y sus problemas con la verdad
El pasado día 15 se estrenó en los teatros de Miami-Dade la película 13 Horas: Los Soldados Secretos de Benghazi del director Michael Bay. La película está basada en el exitoso libro del mismo título del escritor Mitchell Zuckoff que describe la tragedia de Septiembre 11, 2012 en el consulado de Estados Unidos en Benghazi, Libia, –donde perdieron la vida el embajador Chris Stephens, el oficial técnico Sean Smith y los ex-Navy Seals Glen Doherty y Tyrone Woods– en un asalto en el 11vo aniversario del ataque terrorista a las torres gemelas en Nueva York.
La película se caracteriza por evadir el ángulo político del evento. Los nombres y personajes del presidente Barack Obama y la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton, no son mencionados. Pero en el contexto de la narración queda claro que las muchas fallas de prevención y ayuda resultaron en una gran tragedia que no debía haber ocurrido. Y, como consecuencia lógica, la película trae de nuevo a la palestra pública la tragedia de Benghazi, algo que Obama y Hillary, con la ayuda de la prensa cómplice, confiaban había quedado en el pasado.
Pero las investigaciones del comité congresional, presidido por el Rep. Trent Gowdy (R-SC), sirven como trasfondo ideal para la comprensión de esta lamentable tragedia, de este enorme fallo administrativo que, por razones políticas, Obama, Hillary y la prensa cómplice se unieron para ignorar basados en una sarta de mentiras que el Comité Gowdy se ha dedicado a descubrir para poner el record público en claro y exponer a los culpables de la gran mentira.
Benghazi ocurrió escasamente tres semanas antes de las elecciones presidenciales de Noviembre 2012. Durante la campaña, Obama y su vice, Joe Biden, habían repetido casi a diario que al-Qaeda estaba en proceso de desaparición. Pero el ataque en Benghazi desmentía esa fábula, por lo tanto era necesario cambiar la percepción pública usando la forma más expedita: la mentira.
En los días siguientes, la administración Obama promovió su mentira oficial: el ataque al consulado de Benghazi había sido una protesta espontánea en reacción a un video anti-musulmán aparecido, días antes, en Internet. El domingo siguiente, Susan Rice, alto oficial de la Casa Blanca compareció ante las cámaras de los varios programas políticos y confirmó la versión oficial de los acontecimientos. Una mentira flagrante de raíz política.
Cuando los cadáveres de las cuatro víctimas estadounidenses de Benghazi arribaron a la base aérea en Delaware y fueron expuestos, Hillary Clinton le dijo a Charles Woods, padre de Tyrone Woods :
“Vamos a arrestar al productor del video responsable por la muerte de su hijo”.
Meses despues, cuando el Comité Gowdy logró acceso a parte de los e-mails de Hillary, expusieron a la luz pública esta secuencia:
* A las 11:42 pm, Sept. 11, 2012, Hillary envió este e-mail a su hija Chelsea: “ Dos de nuestros oficiales en Benghazi murieron en un ataque de un grupo afiliado a al-Qaeda”. El e-mail fue dirigido a “Diane Reynolds”, el código de Chelsea en el Servicio Secreto.
* A las 11:49 pm, Hillary contactó al presidente de Libia, Mohamed Magariaf, con este mensaje: “Hay una batalla en proceso y Ansar al Sharia es responsable”. Este grupo es la franquicia de al-Qaeda en Libia.
* Al día siguiente, el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, obedientemente siguió la mentira: “ No tenemos información alguna que esto ha sido un ataque planeado”.
* A las 3:04 pm, Sept. 12, Hillary contactó a Hisham Qandil, Primer Ministro de Egipto bajo el gobierno de la Hermandad Musulmana y le dijo: “ Nosotros sabemos que el ataque en Benghazi no tuvo nada que ver con el video. Fue un ataque planeado, no una protesta. Basados en la información que tenemos, creemos que el grupo atacante está afiliado con al-Qaeda”.
Durante una de las vistas del Comité Gowdy, el Rep. Jim Jordan (R-Ohio ) increpó a Hillary: “Usted no puede ser sincera con el pueblo americano. Usted le dice a su familia que es un ataque terrorista, pero no al pueblo americano. Usted le dice al presidente de Libia que es un ataque terrorista, pero no al pueblo americano. Y usted le dice al primer ministro de Egipto que es un ataque terrorista, pero no puede decirle a su propio pueblo la verdad”.
Así que, el record oficial culpa a un video que casi nadie vió. Y las mentiras de la secretaria de estado son ocultadas por la prensa cómplice.
¿Y Hillary quiere ser nuestra próxima presidenta?
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de enero de 2016, 1:49 p. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: Hillary y sus problemas con la verdad."