SABINA COVO: Un debate entre dos cubanos
El presentador de MSNBC Chris Matthews dijo esta semana en su programa de televisión que a quién le importaría ver un debate entre dos cubanos. “¿A quién le importa Cruz, a quién le importa Rubio? Who cares?”, dijo en la televisión nacional por cable. ¿Se imaginan que hubiese pasado en caso de que dijera: a quién le importan dos negros?
No soy cubana, pero mi abuelo lo era, y soy hispana a muchísima honra. Me sentí ofendida. No soy seguidora ni de Marco Rubio ni de Ted Cruz, y francamente en este momento no soy seguidora de ningún candidato. Pero no se le puede quitar el mérito a un hispano como Rubio (aunque no esté de acuerdo con su política con respecto a inmigración, más adelante se los explico), por ejemplo, haber logrado estar ahí parado. Además, creo que Matthew no se ha dado cuenta de la importancia del voto hispano, o sí, y le importa un comino. Un cubano es hispano.
Los dos cubanoamericanos, Rubio y Cruz, se enfrentaron en el debate con respecto a sus políticas de inmigración. Rubio acusó a Cruz de mentiroso por hacer lo que le conviene, como apoyar políticas con referencia a una reforma migratoria de George W. Bush, o cambiar de parecer, al mismo tiempo que Rubio negó que él quisiera una amnistía cuando copatrocinó una reforma migratoria que murió en el Congreso. El que se mostró más moderado durante el debate fue Jeb Bush, que se vio más energético. Recordemos que Donald Trump había dicho que tenía “baja energía”. Trump boicoteó el debate de Fox por diferencias con la moderadora Megyn Kelly con respecto a las mujeres, y ante su ausencia, Bush dijo que era “como un oso de peluche al cual extrañaba”.
El debate lo vieron unos 12.5 millones de personas, mientras que a Trump, quien tuvo un evento, cerca del auditorio del debate, en el que recaudó 6 millones de dólares para los veteranos, lo vieron por otras cadenas casi 2.7 millones de espectadores. Sin duda habrá quienes cambiaban de canal frecuentemente para ver todo el espectáculo, como fue mi caso.
Lo que me sorprende –y lo digo aunque sé claramente que en la primaria el candidato dice una cosa para llegar a su base, y en la general dice otra, y así ha sido siempre la política norteamericana de ambos partidos– es que los dos candidatos, tanto Rubio como Cruz, se mostraran tan poco amigables con los inmigrantes, viniendo de inmigrantes. Primero, negando rotundamente que en algún momento hubiesen apoyado la amnistía, y después, asegurando fuertemente que la solución era en un inicio asegurar nuestras fronteras. Ya saben, muros, paredes, rejas, lo que sea.
Creo que los hispanos, no importa el partido, deberían ser un poco más condescendientes con los otros hispanos que han entrado al país de manera ilegal pero que pagan impuestos y buscan una vida mejor. Además, la solución no es asegurar las fronteras, porque muchos entran de manera legal. La solución es una inversión en perfeccionar el sistema migratorio para que el que entre legalmente no se pueda quedar, para que los asilos políticos sean verdaderamente políticos, para que los que tienen talentos extraordinarios, reciban visas y de paso dar mejores beneficios a los trabajadores de la tierra (los recogedores de tomates, las señoras que cuidan los niños) para que los americanos o inmigrantes legales quieran realizar esos trabajos.
Multar a los empleadores que se ahorran miles de dólares no pagando por los empleados que tienen ilegalmente… y así infinidad de medidas integrales. Lo que es poco integral es seguir diciendo, como hace también el señor Trump, que un muro solucionará el problema. Si aseguramos nuestras fronteras de manera arcaica, de pronto no comeremos tomates, pero, ¿estaremos más seguros?
Periodista y presentadora de televisión y radio.
Siga a Sabina Covo en Twitter: @ sabinacovo
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de enero de 2016, 11:59 a. m. with the headline "SABINA COVO: Un debate entre dos cubanos."