Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

RAMÓN A. MESTRE: ​¿En qué se basa el optimismo de Jeb Bush?

Jeb Bush no va a ganar la primaria republicana de New Hampshire este martes. Eso lo sabe hasta mi pastora alemana. También lo saben el cuartel general del candidato, los jerarcas de su partido y los benefactores que le han dado a Bush más de 150 millones de dólares (a su campaña y a los llamados Super Pacs, engendros paridos por una terrible sentencia del Tribunal Supremo que ha agravado las aflicciones de la democracia estadounidense). Ni siquiera parece que Jeb tiene la posibilidad de quedar en un deslumbrante (para él) tercer lugar en New Hampshire, según los sondeos respetables que he consultado.

Con todo, Bush se comporta como un político insumergible, a pesar de su caída libre en las encuestas, a pesar de los catastróficos resultados en Iowa (el sexto lugar con un menos del tres por ciento de los votos), a pesar de que algunos republicanos poderosos le están pidiendo al candidato que tire la toalla de una vez, por el bien del partido.

Con todo, Jeb no se retira. Al contrario piensa que ha aprendido de sus derrotas, de sus fracasos, de sus errores de cálculo. Es cierto que ha recibido fuertes golpes de todos los colores. Lo han derribado varias veces y le han impuesto más de un conteo de protección. Pero de momento todavía confía en su capacidad para ganar la pelea en el último round. Así, les pide a sus benefactores, a sus hinchas, a los republicanos indecisos, que no dejen de creer en él, que lo acompañen a dar un salto de fe porque, después de New Hampshire, va a cambiar profundamente el campo de batalla y la disposición de las fuerzas. Según esta visión, el miércoles 10 de febrero Jeb amanecerá como uno de los cuatro candidatos supervivientes junto con Donald Trump, Marco Rubio y Ted Cruz. Entonces comenzará la batalla del Sur donde Jeb cuenta con supuestas ventajas y con votantes más pragmáticos y más receptivos.

Dice Voltaire que, en muchos casos, el optimismo es una especie de locura. Insistir contra toda evidencia que las cosas van bien. ¿No será el actual optimismo de Jeb Bush un ejemplo de la terca vesania que Voltaire describe? Cuando le preguntaron esta semana qué haría si obtiene en New Hampshire los desastrosos resultados que obtuvo en Iowa, Bush contestó: “Oh, I’m continuing on… I’m continuing on, yeah” (Bueno, seguiré, seguiré, sí). Al parecer para Bush la meta es continuar hasta llegar al Sur, la tierra de la redención, aunque este martes sufra otra derrota aplastante, aunque se impacienten o lo abandonen muchos de los individuos que hasta ahora le han hecho llegar los grandes cheques.

Pero si Jeb queda entre los últimos en New Hampshire y si, como creo que va suceder, Marco Rubio consigue el segundo lugar, Bush ya no podrá venderle a los jerarcas de su partido que, como candidato, él es la mejor opción del establishment republicano frente a Trump y Cruz. Se le ha caído la venta porque con sus éxitos Rubio le está demostrando a ese establishment que, de momento, él representa una alternativa a Trump y Cruz muy superior a Bush. Además todo indica que el senador se está ganando muchos de los votantes que hace seis meses se decantaban por Jeb. Quizás esa es una de las razones que los SuperPacs de Bush se hayan gastado tanta plata atacando a Rubio, el ex-aliado de confianza del gobernador Bush, cuestionando su ejecutoria, resaltando su presunta falta de experiencia y deficiencias en su carácter. Pero esa propaganda dirigida contra un prometedor aspirante republicano que le lleva una ventaja sustancial a Bush en todas las encuestas, no sólo lesiona los intereses de su partido. ¿Acaso no delata el resentimiento de un mal perdedor que se muestra incapaz de aceptar que ha llegado el momento de retirarse, en lugar de aferrarse a un optimismo falso que tanto se parece a ciertos tipos de locura?

Periodista cubano, ejecutivo de una empresa internética.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2016, 11:43 a. m. with the headline "RAMÓN A. MESTRE: ​¿En qué se basa el optimismo de Jeb Bush?."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA