Opinión

ROLAND J. BEHAR: Ni juntos, ni revueltos

En recientes declaraciones, el secretario de Estado John Kerry expuso lo siguiente: los árabes palestinos se encuentran en una “situación muy grave”. Esto es no sólo absurdo, sino también muy revelador acerca de las fantasías que guían la política de Oriente Medio de la administración Obama.

Después de salir de una reunión con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, Kerry declaró: “Yo sé que la situación de los palestinos en Cisjordania, en Jerusalén, en Gaza es, en este momento, muy grave, que no son preocupaciones extraordinarias, obviamente, por la violencia”. Por supuesto, obviando el hecho que son, precisamente, los palestinos, incitados por sus dirigentes, los que practican esta violencia, primero contra su propio pueblo y contra los israelíes, tal como se ha visto en los ataques terroristas contra civiles israelíes durante la actual intifada.

La motivación la expone, claramente, el líder de Hamas en la Franja de Gaza, Ismail Haniyeh: “Esta Intifada no es el resultado de la desesperación. Esta intifada es una yihad, una santa guerra librada por el pueblo palestino contra la ocupación sionista”. Daniel Siryoti, quien es un consumado periodista israelí, expone que el motivo que impulsó la reciente ola de terrorismo palestino es el deseo de librar una guerra total contra Israel.

Pero veamos alguna información que revela la realidad de acuerdo a fuentes tan serias como el World Factbook de la CIA:

En Judea-Samaria, la esperanza media de vida de un palestino varón es de 73.6 años, para una mujer es de 77.9 años. La esperanza de vida en Judea y Samaria es superior a la de Brasil, Turquía y Rusia.

Hace dos años, la propia Oficina Central Palestina de Estadísticas de la AP anunció que los árabes palestinos tienen ahora una de las más bajas tasas de analfabetismo en el mundo, sólo un 1.8% entre los hombres y el 6.4% entre las mujeres.

La tasa de mortalidad infantil entre los palestinos en Judea-Samaria es en la actualidad 13.08. Eso es menor que la de Venezuela, Perú y las Filipinas. Hay 114 (de 224) en la lista de países con tasas de mortalidad infantil más altas que la de los palestinos.

El 18.3% de los palestinos en Judea-Samaria viven por debajo del umbral de la pobreza. Esa cifra fue del 60% en fecha tan reciente como 2002. Entre los países que actualmente tienen un porcentaje más alto que los palestinos de personas por debajo del umbral de la pobreza están: España (21%) Rumania (22%), Bulgaria (22%) e Israel, con 21%.

Hay más israelíes que palestinos que viven por debajo del umbral de pobreza. El grupo de políticas sociales israelí Latet informó el año pasado que la tasa de la pobreza israelí es 31.6%. El Instituto Nacional de Seguros del gobierno israelí, que mide la pobreza de manera diferente, calcula que el 18.6% de los israelíes están por debajo del umbral de pobreza, pero incluso esa cifra es aún mayor que la de los palestinos.

Más del 98% de los palestinos viven bajo la Autoridad Palestina, no Israel. Tienen completa autonomía. Ellos manejan sus propios asuntos educativos, sociales, económicos y políticos. Los únicos componentes que un estado soberano tiene –y que los palestinos no tienen– son aviones militares, tanques y cazas.

Esta última espiral de violencia entre Israel y Palestina comenzó a partir de principios de septiembre del 2015 y se le ha llamado la “ola de terror”, “Intifada de los individuos” o la “Intifada del cuchillo”.

Una gran escalada se produjo el 1 de octubre del 2015, con el asesinato de Eitam y Naama Henkin efectuado por terroristas de Hamas cerca de Beit Furia, el cual fue seguido por una ola de ataques de “lobos solitarios”.

El gobierno israelí ha tomado un sinnúmero de medidas para proteger a sus ciudadanos y lo seguirá haciendo, como es su deber. Recientemente, Binyamin Netanyahu ha anunciado su intención de “rodear todo Israel con una valla” para proteger al país de la infiltración de depredadores palestinos y los ciudadanos de los estados vecinos árabes. Al describir la necesidad de nuevos muros y vallas, este martes, Netanyahu dijo: “En nuestro barrio, tenemos que protegernos de las bestias salvajes”.

“Al final del día, tal como lo veo, habrá una cerca que rodee a Israel en su totalidad. Vamos a rodear todo el estado de Israel con una valla, una barrera “.

Quizás no la mejor, pero luce que solo la posible solución ha de ser una total separación física de ambos pueblos que, al parecer, están imposibilitados de vivir en paz. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.

Rjbehar1050@hotmail.com

http://rolandbehar.blogspot.com

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