Inmigrantes, impuestos y muros
Contra lo que expresan muchos patrioteros, los inmigrantes indocumentados dan un aporte enorme al fisco y a la economía de los Estados Unidos.
Los políticos que en este año de elecciones agitan los sentimientos xenófobos de muchos votantes deberían leer los resultados de un informe reciente del Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP) sobre la contribución tributaria de los indocumentados.
El informe, divulgado el 24 de febrero, indica que los aproximadamente 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los Estados Unidos pagan unos 11,600 millones de dólares al año en impuestos municipales y de los estados. Estos inmigrantes aportan alrededor del 8 por ciento de sus ingresos a los fondos de los municipios y de los estados.
Además, según la Social Security Administration (SSA), los indocumentados pagan alrededor de $15,000 millones anualmente a la Seguridad Social, aun cuando no son elegibles para recibir beneficios. Como no tienen residencia legal, no cumplen con los requisitos para recibir asistencia social (welfare), cupones de alimentos, atención médica bajo el Medicaid ni muchas otras prestaciones. Sin embargo, el aporte que muchos de ellos hacen a la Seguridad Social (aun cuando no recibirán nada a cambio) es considerable.
Si se aprobara una vía para la legalización de los indocumentados, se calcula que el gobierno federal recibiría $48,000 millones anuales por concepto de impuestos. Incluso la implementación de las órdenes ejecutivas que dictó el presidente Barack Obama en 2012 y 2014 para proteger a unos cinco millones de indocumentados –órdenes que esperan por la decisión del Tribunal Supremo– elevaría la recaudación fiscal en $805 millones.
Entretanto, el muro que el empresario multimillonario Donald Trump, uno de los candidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos, quiere levantar en la frontera con México para impedir la entrada de indocumentados costaría entre $2.8 millones y $3.9 millones cada milla, usando los materiales más baratos. Trump ha amenazado con obligar al gobierno mexicano a pagar la construcción del muro.
Se calcula que la deportación de los indocumentados –otra de las ideas irresponsables e inviables de Trump– costaría $114,000 millones y podría tardar 20 años. Pero el candidato afirma que su plan es factible y tomaría entre 18 meses y un año, creando una “fuerza de deportación” para localizar, detener y expulsar a los indocumentados. ¿Pueden imaginarse la tragedia humana de los arrestos, las familias separadas, los atropellos que cometería esa fuerza de deportación estilo Gestapo? No, eso no puede pasar en los Estados Unidos. Porque como indicó el presidente Obama al criticar la peregrina idea de Trump, “eso no es lo que somos como estadounidenses”.
Escritor y periodista, editor de Perspectiva. Su novela más reciente es De un solo tajo, publicada por Ediciones Universal.
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de marzo de 2016, 11:18 a. m. with the headline "Inmigrantes, impuestos y muros."