Opinión

Por un mundo en colores

Periodistas y asistentes al Festival de Cine de Miami esperan el 4 de marzo junto a la alfombra roja, en el exterior del Teatro Gusman, la llegada del cantante español Raphael, que protagoniza el filme My Big Night.
Periodistas y asistentes al Festival de Cine de Miami esperan el 4 de marzo junto a la alfombra roja, en el exterior del Teatro Gusman, la llegada del cantante español Raphael, que protagoniza el filme My Big Night. el Nuevo Herald

La ceremonia del premio Oscar fue precedida de una fuerte reverberación sobre el tema racial, sobre todo por el asunto referente a la casi nula presencia de artistas afroamericanos entre las nominaciones.

La discriminación racial es un mal que hunde sus raíces en la evolución histórica de nuestra gran nación, tal vez como en ninguna otra del llamado primer mundo. No es menos cierto que mucho se ha avanzado desde la legendaria lucha por los derechos civiles, durante los años sesenta, para extirpar, por siempre, el racismo institucionalizado. Queda, sin embargo, no poco por hacer, para que el color de la piel, ya sea negra, amarilla, blanca, roja o azul, ameriten o demeriten socialmente la condición humana.

Cuando de arte se trata, como el cine, por ejemplo, yo no estaría exactamente de acuerdo en contabilizar nominaciones y premios como si se tratara de competencias de campo y pista, para medir la presencia racial. Pienso que mientras la diversidad se abra paso en la pantalla, y es algo que suelo disfrutar con más frecuencia, el empeño de cauterizar el racismo va ganando importantes escaramuzas.

Miami Dade College es la universidad americana que más diplomas de asociados concede a hispanos y afroamericanos. Basta caminar por nuestros pasillos, visitar las aulas o cualquier de los programas de extensión cultural o social que acometemos, para darse cuenta que las nuevas generaciones, sobre todo, se miran, admiran o discrepan como seres humanos sin reparar en el dichoso asunto del color de la piel.

Muy por el contrario, yo me atrevería a asegurar que entre nosotros se venera cada día, de manera armónica, el arco iris étnico de la institución compuesto por cerca de 200 nacionalidades, donde se escucha el acento melodioso de 90 lenguas.

La ignorancia, la incapacidad de ascender en la escala social por méritos propios, la falta de oportunidad, el desdén de las autoridades, entre otros factores, integran el caldo de cultivo donde germina y hasta se desarrolla la discriminación racial.

En Miami, las distintas etnias, procedentes de los lugares más insospechados del mundo, han creado una suerte de retroalimentación tolerante con el otro. El producto cultural de las naciones que nos integran ha contribuido mucho a ese entendimiento. Compartir estos beneficios nos da una exclusividad envidiada por otras regiones del país.

Hasta el próximo domingo 13 de marzo, por ejemplo, nuestro Festival Internacional de Cine de Miami, recién cumplido sus 33 años, nos permite, en diversas salas de la ciudad, asomarnos a una ventana universal que nos hará más tolerantes y felices al poder constatar que el prójimo de sitios distantes llora y se ríe con historias similares a las nuestras.

El contacto con el cine internacional, sin soslayar, por supuesto, la cinematografía de contenido social que produce Hollywood, nos entrena a mirar, identificarnos y sorprendernos con la diversidad. Tomemos como muestra el multipremiado filme Truman, que todavía se exhibe hoy a las 9:30 p.m. ¿Quién no ha tenido un amigo entrañable de otro país con un problema grave que requiere de nuestro apoyo y solidaridad? ¿Hemos reparado en ese momento en su origen o el color de su piel? Es nuestro amigo y punto. La vida moderna nos pone en el trance de cruzarnos cada día con personas valiosas, donde la procedencia sencillamente no consta.

Yo siempre guardo la esperanza de que el racismo se puede ir desvaneciendo, como una pesadilla sin sentido, en la medida que los factores que lo provocan sean superados por la igualdad de oportunidades y el humanismo.

Presidente del Miami Dade College.

Ver el programa del Festival de Cine en www.miamifilmfestival.com.

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