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Opinión

Durmiendo con el enemigo

Dos hombres arreglan los tributos dejados por la gente en honor a las víctimas del atentado yihadista del pasado 28 de marzo en Bruselas.
Dos hombres arreglan los tributos dejados por la gente en honor a las víctimas del atentado yihadista del pasado 28 de marzo en Bruselas. AP

Europa está atrapada entre dos fuegos: de un lado la avalancha de cientos de miles de refugiados provenientes de Oriente Medio, gente desesperada, hombres, mujeres, niños, que huyen de la opresión, el hambre y la guerra, en su inmensa mayoría musulmanes; del otro, el azote de una quinta columna de fundamentalistas islámicos, terroristas bestiales, que ingresan solapados como parte de esa oleada de refugiados o cuyos padres o abuelos llegaron hace años como inmigrantes y ellos ya son europeos, aunque sigan siendo extranjeros, impostores que reniegan de su nueva nacionalidad.

Si el concepto de nación se define como el de personas que comparten una lengua, una historia común, un mismo ancestro, y se les asocia con un territorio y costumbres afines, entonces los nuevos advenedizos, los soldados del Profeta en tierra de infieles, no son ni se sentirán nunca parte de los países que le han dado abrigo como a cualquier ciudadano más. Su brutal rechazo a integrarse a la cultura europea refleja las catastróficas consecuencias de décadas de políticas de puertas abiertas, hospitalarias y tolerantes con todos los inmigrantes aunque no vengan socialmente a sumar, sino a restar.

Mucho antes de los atentados terroristas del pasado 22 de marzo en Bruselas, ya Bélgica era una madriguera de radicales islámicos en pleno corazón del viejo continente. El 25 por ciento de la población de la capital y un tercio de los recién nacidos son de origen musulmán. Y el país es el mayor proveedor de yihadistas extranjeros que combaten en las filas del Estado Islámico (ISIS) en Siria e Irak (de acuerdo con estimados, más de 500). Uno de ellos, Abdelhamid Abaaoud, fue el cerebro de la matanza cometida en París en noviembre último.

Otro de los terroristas de la capital francesa, el belga Salah Abdeslam, fue capturado solo tres días antes de los atentados cometidos el día 22 en el aeropuerto de Zavantem, y en la estación de metro de Maalbeek, ambos en Bruselas. Todos ellos son parte de lo que un conocido imán reformista en Bélgica, Hocine Benabderrahmane, llama la juventud perdida, radicalizada por las ideas salafistas, empeñados en aislar a los musulmanes del resto de la humanidad, que asesinan sin piedad en nombre de Alá, y que aunque son una minoría, a la larga denigran a todo el Islam.

El dilema está en que nuestra cultura, occidental y judeo-cristiana, se fundamenta en los principios de la Ilustración, que concibe a todos los hombres iguales, y exalta la tolerancia y la libertad. Pero una cosa es respetar esos preceptos y otra, pecar de tontos, hasta descubrir que se duerme con el enemigo en la misma cuadra, lo que ha exacerbado conductas extremas y repudiables: xenófobas y ultranacionalistas, que dan otra dimensión al conflicto y en vez de apaciguarlo, lo agravan.

De acuerdo con el Centro de Investigaciones Pew, la religión de más rápido crecimiento en el mundo es el Islam. Hace cinco años había en Europa unos 44 millones de musulmanes, 6 por ciento de la población, y en unas tres décadas se proyecta que sean más del 10 por ciento. El asunto es que muchos de ellos viven hacinados en guetos, se quejan de ser discriminados, no tienen empleo, y por eso —destacan los estudiosos— son fácil blanco del odio racial que les incitan los yihadistas. Lo cierto es que frente a esa encerrona demográfica, según un sondeo hecho por la revista The Economist, la percepción de que el Islam no es compatible con la cultura occidental es superior al 60 por ciento en España, al 50 en Suiza, Alemania y Francia, y al 40 en Suecia, Reino Unido y EEUU. Así están las cosas. Con transparencia estadística. En su peor coyuntura.

Periodista cubano.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2016, 0:58 p. m. with the headline "Durmiendo con el enemigo."

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