Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

PEDRO CAVIEDES: Debates de Charlie Hebdo

A partir de la masacre del miércoles de la semana anterior en el semanario Charlie Hebdo, se ha suscitado todo un debate sobre la libertad de expresión, sobre sus límites (si se considera que los tiene) y sobre el papel del gobierno y su intervención para que se prevengan este tipo de actos. Era de esperarse que los gobiernos reaccionaran con su dosis de intervencionismo, en este caso algunos países de la Unión Europea que proponen obligar a las compañías de Internet a que saquen de sus servidores todo contenido que pueda incitar al terrorismo. Pero, ¿qué es “un contenido que pueda incitar al terrorismo?” Seguramente lo hay en sitios que promulgan el odio a Occidente y la necesidad de venganza cuando se atreven a caricaturizar a su profeta, o de atacar simplemente porque los occidentales son unos infieles que ofenden a su Dios con sus libertades. Pero una ley así sería tan ambigua que el mismo Charlie Hebdo podría entonces considerarse como que incita al terrorismo, ya que algunos (que los hay) dirían que fueron sus caricaturas las que provocaron lo que sucedió en su redacción.

El debate llegó hasta el Papa, que durante una rueda de prensa en un vuelo papal, dijo que la vida humana tenía que respetarse a toda costa y que matar en nombre de Dios es una aberración, pero también que la libertad de expresión debía tener un límite y que no se puede ofender. Puso como ejemplo que si el doctor Gasbarri, organizador de los viajes papales, se metiera con su madre, recibiría un puñetazo.

A pesar de que he admirado mucho la voluntad de cambio y valentía del Papa Francisco, en esta ocasión no estoy de acuerdo con él. Quizá trató de decir otra cosa, no lo sé, o sus palabras fueron publicadas fuera de contexto, pero yo no estoy seguro de que si alguien se mete de palabra con la madre de otro, éste tenga que pegarle un puñetazo. Si alguien se atreve a intentar golpear a la madre de otro, o hacerle un daño mayor, entonces sí que se está en todo el derecho a defenderla.

Tampoco estoy de acuerdo con los gobiernos que quieren que las compañías de Internet hagan parte del trabajo que les corresponde a ellos: investigar quién es y quién no, una verdadera amenaza para la seguridad pública. Poner a las compañías de Internet a que decidan qué contenidos deben y qué contenidos no deben publicarse, es hacer que quienes no están calificados ejerzan de jueces, y de paso minar la libertad de expresión, lo que sería hacerles el juego a los terroristas, que en últimas no soportan las libertades que son un derecho innegociable en Occidente.

La libertad de expresión debe ser tan sagrada como lo es la libertad de culto o el derecho a la vida. Y en ésta se incluye, como uno de sus estandartes, el humor, del que la sátira es una de sus formas. Que unos idiotas sedientos de sangre no sean capaces de soportarlo, no significa que el resto del mundo tenga que estarse cuidando de no ofenderlos. Yo creo que esto no se arregla con represión, se arregla con ley, con monitorear a estos desadaptados cuando den muestras de intolerancia fundamentalista, obligarlos a que se sometan a las normas constitucionales o, en su defecto, se les expulse o se les aprese.

De nuevo, Je suis Charlie Hebdo.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: Debates de Charlie Hebdo."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA