Opinión

Seguridad en Turkey Point

Después de las recientes noticias y confusión sobre la planta nuclear de Turkey Point al sur de Miami, es importante poner las cosas en contexto y prestar atención a los hechos. Primero, la energía nuclear aporta muchos beneficios a la Florida y, en general, es segura. Y en circunstancias donde han ocurrido desafíos similares a los de los canales de enfriamiento de Turkey Point, las compañías que operan plantas de energía nuclear están comprometidas a abordar continuamente todos los problemas de seguridad y medioambientales, y colaboran con agencias reguladoras estatales y federales para este fin. Siendo alguien que ha estado involucrado en la supervisión de la energía nuclear en todo el país durante muchos años, puedo decir que los residentes de la Florida pueden sentirse seguros de que las plantas de energía nuclear del estado continuarán funcionando de manera segura y fiable ahora y en el futuro.

Al igual que otras plantas nucleares del país, la planta de Turkey Point de Florida Power & Light da empleo a cientos de residentes locales altamente capacitados. Genera electricidad durante las 24 horas para mantener los aires acondicionados encendidos y la economía en crecimiento. Y produce millones de dólares en aportes impositivos para el condado, ayudando a pagar escuelas y otros servicios importantes.

En la Florida, la energía nuclear representa el 12 por ciento de toda la electricidad del estado, y cada kilovatio-hora se produce sin carbón. En el último mensaje del Estado de la Unión, el presidente Obama reafirmó la importancia de reducir las emisiones de carbono para combatir el cambio climático y dejar un medioambiente más limpio para las futuras generaciones.

Cuando se trata de la seguridad, agencias federales, estatales y de la industria supervisan de cerca las operaciones de las plantas. La agencia principal es la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) de EEUU, la cual regula el uso comercial e institucional de la energía nuclear, incluyendo las plantas de energía nuclear. La NRC monitorea el funcionamiento de las plantas en base a tres áreas: seguridad del reactor, seguridad de los niveles de radiación y seguridad general. Hay inspectores capacitados de la NRC que trabajan en la planta de Turkey Point para supervisar de manera independiente las operaciones, el mantenimiento, el reemplazo de equipos y la capacitación del personal de la planta.

En las circunstancias donde han ocurrido desafíos similares a los de los canales de enfriamiento de Turkey Point, es una prioridad principal de las compañías que operan las plantas de energía nuclear solucionar cualquier posible problema de seguridad. Esto sucede en todas partes de Estados Unidos y aquí en la Florida.

Al examinar lo que sucede en Turkey Point, es importante separar la realidad de la ficción: la planta de energía nuclear de Turkey Point no tiene fugas, y no está contaminando el suministro de agua potable. Es verdad que el sistema de canales de enfriamiento de la planta está enfrentando desafíos operativos, pero ninguna operación con gran infraestructura está exenta de dificultades. Afortunadamente, la operación de la planta nuclear se regula estrictamente, y cualquier desvío de las normas se aborda de manera rápida y exhaustiva.

Con respecto a la interacción con espejos de agua cercanos, los operadores de la planta de Turkey Point y de otras plantas del país utilizan un enfoque proactivo para monitorear, detectar y solucionar posibles problemas con la calidad del agua, como la liberación de tritio, un isotopo común presente en la naturaleza que es radioactivo pero inofensivo en niveles bajos.

Gracias a estos procedimientos, nunca se ha superado el límite permitido de tritio establecido por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en ningún suministro de agua potable, y nunca ha estado en riesgo la salud o la seguridad pública debido a la liberación de tritio en Turkey Point o en cualquier otra planta de energía nuclear. De hecho, el nivel más alto de tritio registrado en la bahía de Biscayne junto a Turkey Point es un 78 por ciento más seguro que el estándar de la EPA. Es importante saber que los desafíos que afectan los canales de enfriamiento de la planta de Turkey Point no han tenido un impacto adverso en el agua potable, y los operadores de la planta están colaborando estrechamente con autoridades locales, estatales y federales para implementar soluciones inmediatas y a largo plazo para asegurarse de que los canales de enfriamiento funcionen correctamente ahora y en el futuro.

La atención que reciben los desafíos operativos como este a veces eclipsa el increíble valor que aportan las plantas de energía nuclear, y al considerar estas cuestiones, debemos tener en cuenta los hechos. Simplemente porque un problema involucra a una planta nuclear, no significa que se trata del “próximo Fukushima”. De igual manera, el hecho de que haya agua involucrada, no hace que esto sea un “Flint, Michigan”.

A medida que los legisladores y las partes interesadas continúan ampliando el legado medioambiental de Obama, debemos continuar reconociendo la importancia de las plantas de energía nuclear por sus increíbles beneficios medioambientales, por el bien de las generaciones futuras y por nuestra seguridad energética general. Junto con otras fuentes de energía libres de carbón, la energía nuclear puede ayudar a asegurar que nuestro país mantenga el rumbo para abordar los efectos del cambio climático, un problema que debería ser importante para todos los habitantes de la Florida y todos los estadounidenses.

Ex senador demócrata por Indiana y copresidente de Nuclear Matters, una campaña para preservar la flota nuclear del país.

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