Opinión

PEDRO CAVIEDES: Pasar la página

Fueron muchos los temas que el presidente Obama abarcó en su discurso del Estado de la Unión este martes 20 de enero pasado. El presidente pudo por fin mostrarle al país sus logros económicos, y de paso presentar su visión de lo que debe ser Estados Unidos en las próximas décadas.

Barack Obama recibió a la nación sumida en una recesión que ya comenzaba a tener visos de depresión, con un desempleo rozando el 8% (que llegó a escalar hasta el 10%), con muchos de sus compatriotas peleando lejos dos guerras interminables, el país siendo acusado de prácticas que violaban los derechos humanos, los precios del petróleo por los cielos y la depresión económica planeando sobre todos sus aliados.

Y el martes fue el momento de decir que la crisis ya había sido superada, y que es hora de pasar la página. Porque el desempleo ha llegado a su cifra más baja desde 1999 (5.6%), logrando la mayor generación de puestos de trabajo de los últimos 15 años. Porque las dos guerras interminables se acabaron. Porque poco a poco se desocupa la cárcel de Guantánamo. Y porque el precio del petróleo está en los niveles más bajos de las últimas décadas.

Tal vez también hubiese sido el momento para preguntarse, ¿qué pasó con esas teorías que vociferaban el hundimiento del país debido al déficit fiscal, y pronosticaban que las medidas económicas del presidente (como el estímulo, como las regulaciones a Wall Street) iban a llevar al país al abismo? Me pregunto, si un meteorólogo anuncia un día que al día siguiente va a llover, pero lo que nos encontramos es con un sol radiante, y al siguiente pronostica que va a haber un día de sol hermoso, y termina cayendo un diluvio, ¿hasta cuándo le debemos seguir creyendo?

Pero en esta realidad de hoy, o en esta polarizada realidad de hoy, parece que lo que menos importa es precisamente la realidad. Los hechos, lo tangente, las cifras, el cambio, parecen quedarse rezagados al lado de los discursos que lo niegan. ¿No deberíamos estar todos exigiendo que se sigan implementando esas políticas que rescataron al país cuando estaba al borde del abismo?

Pasar la página. Abogar por medidas que enfrenten uno de los más grandes problemas que afrontan hoy por hoy las naciones desarrolladas: la desigualdad. Nos recordó el presidente que para la Segunda Guerra Mundial, se consideró una cuestión de Seguridad Nacional que todas las mujeres ingresaran a la fuerza de trabajo, por lo que se implementó el preescolar gratis para todos los niños que todavía no estaban en edad de iniciar la primaria. Hoy, que la mayoría de las mujeres hace parte de la fuerza de trabajo, ¿no sería lógico que se reviviera esa medida? ¿No es lógico que en lugar de ahorrarle en impuestos a las grandes corporaciones, se busque la manera de ahorrárselo a la clase media? ¿No es lógico que la primera potencia del mundo tenga un salario mínimo con el que una madre y un padre puedan sostener a su familia? ¿Por qué la primaria y la secundaria pueden ser públicas, pero que lo sean los preescolares y los community colleges, es socialismo?

Todos, todos sin excepción (al menos los que los gobernantes no son unos dementes con ínfulas napoleónicas) los gobiernos de los países subdesarrollados, suspiran por una gran clase media. Si esa que es el principal motor productivo de esta nación, se está viendo menoscabada, ¿por qué sería tan complicado tomar medidas para levantarla de nuevo?

Apoyo al presidente en sus deseos y, si es que el Congreso pondrá su cerrojo de nuevo, firmo por que en la próxima campaña presidencial, el protagonista no sea el terrorismo ni una crisis económica, sino la gran clase media de USA.

www.pedrocaviedes.com

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