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Opinión

Engaño

Yo no sé si el gobierno de Colombia termine firmando la “paz” con los narcoterroristas de las FARC, dicen cada tanto que ya están a punto, y después pasan meses de concesiones de parte del estado antes de que una vez más vuelvan a anunciarlo. Lo que sí sé es que este acuerdo, si se firma, no será una “paz” elegida por la mayoría de los colombianos. Incluso si se diera el prometido plebiscito que ahora resulta no ser necesario, para éste solo tendría que votar un 13% del censo electoral. Parece un chiste. Pero es una tragedia.

Esto es una negociación corrupta y empapada de sangre, entre un gobierno alcahueta, cobarde y dictatorial, y una banda de asesinos que de repente se encontró con que, en su peor momento, se había ganado el premio mayor de la lotería, envuelto en un estafador llamado Juan Manuel Santos.

El engaño se dio desde el primer momento, cuando afirmaron que los guerrilleros pagarían cárcel, que no habría impunidad, y que los comandantes de esta agrupación no iban a poder presentarse a cargos de elección popular. Hoy ya es conocida la célebre respuesta del presidente Santos a Ángela Patricia Janiot en CNN, cuando ante la pregunta de si los que hubiesen cometido crímenes de lesa humanidad (es decir absolutamente todos los comandantes) irían a la cárcel, éste dijo: “¿qué es cárcel?”. ¿Qué es cárcel?

¿Qué es corrupción?, podría preguntar otro día el presidente. O, ¿qué es narcotráfico? O, ¿qué es asesinar? O, ¿qué es violar? O, ¿qué es presentarse a un cargo de elección popular? O, si resultase que esta tal paz terminase en una peor guerra, ¿qué es paz?, defina paz, señora periodista.

¿Será que para el presidente tampoco fue “secuestro” lo que hizo el ELN, otro grupo narcoterrorista con el que está iniciando diálogos, con la periodista, muy crítica del gobierno, Salúd Hernandez, y Diego D’pablos y Carlos Melo, de RCN, liberados por la presión internacional?

¿Será que también preguntará un día “¿qué es una Constitución?”? Porque la respuesta que dio a la desaparición de Hernández me parece una completa muestra de su cinismo, cuando dijo que como él era un presidente democrático consumado, por ser ella una crítica feroz de su gobierno, daba la orden de buscarla por cielo y tierra. No, pues muchas gracias, yo pensaba que esa era una de sus obligaciones, no un detalle generoso que tenía para con sus críticos. Más bien por qué no se pregunta, por qué en Colombia otra vez están secuestrando periodistas. ¿Será por su buena gestión, o será por su gestión endeble?

El presidente de Colombia ordenó que en una zona del país, el Catatumbo, se dejarán de erradicar los cultivos de coca, porque las FARC se lo impusieron en La Habana. Eso es violar la Constitución donde juró imponer la ley en todo el territorio. La “pacífica” respuesta de estos señores fue triplicar los cultivos (159,000 hectáreas, eran 48,000 en el 2013), que hoy ya están por encima de los niveles de cuando se inició el Plan Colombia (ese cuyos 15 años de existencia celebraba hace unos meses en la Casa Blanca) y repletarse los bolsillos de unos narcodólares que mucho les servirán, cuando comiencen a hacer campañas para congreso, alcaldía, gobernaciones y presidencia.

No es que el presidente Santos sea un Chávez en lo económico, aunque engaña como éste, e ignora y casi cambia la Constitución a su antojo como éste, lo grave es que parece que lo estuviera haciendo todo para que Bogotá sea la próxima capital del Socialismo del Siglo XXI.

Cobardes del ELN: ¡Paren el secuestro!

Escritor colombiano.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de mayo de 2016, 0:54 p. m. with the headline "Engaño."

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