Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

Madame Chanchullo, el Comunistón y el Capitán América

Las elecciones primarias han transcurrido en un ambiente circense, y hasta hace poco los republicanos eran la principal atracción. Sin embargo, el voto histórico alcanzado por Donald Trump, el enfant terrible del Partido Republicano, le ha asegurado la nominación. La atención se enfoca ahora en los demócratas, quienes han visto como un adversario improbable ha salido al paso de la ungida del partido.

Desde tiempos inmemoriales los demócratas cifraron en Hillary Clinton sus esperanzas de mantenerse en la Casa Blanca, pero ya no tanto debido al serio reto presentado por Bernie Sanders, un social demócrata, entiéndase, un “comunistón” que quiere desmantelar los bancos entre otras cosas y, en simples términos, despojarnos del 90% de nuestras entradas para financiar su utópica agenda socialista. Las probabilidades de Sanders de ganar la nominación son bastante remotas, pero no imposibles. Uno se pregunta como en Estados Unidos, cuna del capitalismo, el país que representa para tantos inmigrantes la esperanza de alcanzar el sueño americano, el candidato que promete destruir todo lo que proporciona ese sueño haya puesto en jaque a la Sra. Clinton.

La razón es que la señora le cae mal hasta a sus súbditos demócratas, y tiene un historial delictivo referente a acciones ilícitas, trampas y tejemanejes que se remontan a su época de primera dama de Arkansas y le merecen el sobrenombre de “Madame Chanchullo”. Sobre ella existe una investigación criminal del FBI por el uso irresponsable de un servidor privado cuando fue secretaria de Estado, y pesa la sangre de 4 norteamericanos muertos en el ataque terrorista al consulado en Bengasi, el cual se prestó a encubrir para proteger la reelección de Barack Obama.

La fibra moral de esta mujer parece ser muy delgada. La Sra. Clinton alardea que 11 horas de testimonio ante el Congreso no lograron demostrar nada impropio en su conducta respecto a Bengasi. ¿De veras? Ese testimonio demostró que mintió a la nación asegurando que el ataque había sido causado por un video colgado en Internet cuando ya había comunicado a su hija que era un acto terrorista. Parece que mentir para ella no es impropio, pero afortunadamente sí lo es para la nación, porque las palabras más asociadas con ella a nivel nacional son “mentirosa”, “deshonesta”, “poco confiable” y “criminal”. Su porcentaje de opinión desfavorable alcanza 66%, contribuyendo a ello la investigación sobre la Fundación Clinton, entidad aparentemente utilizada para facilitar el soborno de la Sra. Clinton cuando manejaba el Departamento de Estado a cambio de favores políticos. Gracias a ello, los rusos hoy son dueños de 1/5 de toda la producción estadounidense de uranio, materia prima para la producción de bombas atómicas.

No es sorprendente que en su batalla contra esta corrupta y única rival, el “comunistón” Sanders haya logrado tanto apoyo del electorado. Lo que sí es asombroso es la rápida victoria de Donald Trump contra 16 competentes candidatos usando un discurso francamente ofensivo y políticamente incorrecto, pero ahondando en la ira y frustración de miles de electores cansados de la ineptitud y corrupción política en el gobierno. Trump ha ofendido a muchos, es rechazado por los patricios del Partido Republicano, y su porcentaje de opinión desfavorable es tan alto como el de Hillary; pero legiones de electores ven en él a un “Capitán América” que viene a desagraviarlos, a restaurar el orden, y a devolver la grandeza a este país.

Mucho eco se hace de las barbaridades que dice Donald Trump, algunas de las cuales, como repatriar a 11 millones de inmigrantes, no son realistas; pero nadie parece asustarse cuando un “comunistón” amenaza terminar con nuestro envidiado sistema de vida, o una corrupta como Hillary Clinton pudiera alcanzar la más alta magistratura de la nación. En medio de esta jungla de decepción, el electorado enfrenta una gran tarea, pero simplificada a su mínima expresión, ofrece dos opciones: si es usted xenófobo, vote por “El Comunistón”, así no habrá que construir el famoso muro. Nadie querrá emigrar a los Estados Unidos cuando Sanders acabe con el capitalismo. De lo contrario, solo tiene que decidir qué es peor: las barbaridades que ha dicho Trump o los horrores que ha hecho la Sra. Clinton. Las urnas lo esperan.

Escritora cubana y activista de los derechos humanos.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2016, 1:58 p. m. with the headline "Madame Chanchullo, el Comunistón y el Capitán América."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA