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Opinión

La receta del caos

Simpatizantes del candidato republicano Donald Trump participan en un evento de campaña celebrado el jueves pasado en el Centro de Convenciones de San José, en California.
Simpatizantes del candidato republicano Donald Trump participan en un evento de campaña celebrado el jueves pasado en el Centro de Convenciones de San José, en California. Bloomberg

Digamos que, elegido presidente, llegado febrero del 2017, el candidato del GOP da rienda suelta a sus promesas. Lo primero, no suscribe ninguno de los tratados diplomáticos, militares y de libre comercio en los que hacen parte los Estados Unidos.

El TLCAN (tratado entre México, Canadá y USA) llega a su fin, así como la Alianza Transpacífico y demás tratados con países de Latinoamérica. Así mismo, se dan por canceladas las negociaciones con la Comunidad Europea y China se encuentra con un aumento del 45% sobre los aranceles en sus exportaciones hacia el país. Se desata una guerra comercial global, simultáneamente que naciones de todos los rincones demandan a los Estados Unidos por incumplimiento.

La OTAN deja de existir. Los acuerdos con Irán se dan por terminados. La embajada en Cuba vuelve a cerrarse. El presidente retira el apoyo militar a Japón y a Arabia Saudita, y no le concede importancia a que estos dos países, más Corea del Sur, se repleten de armas nucleares, al mismo tiempo que impone la tortura a los sospechosos de terrorismo y ordena que se asesine a sus familiares.

El precio del petróleo, gracias al clima de desconfianza, inestabilidad y caos, y al fin de los acuerdos en materia de cambio climático de París y del programa de energías alternativas en EEUU, se dispara de nuevo por las nubes.

Con lo que pasamos a nuestra Latinoamérica. Espero que Nicolás Maduro ya para entonces esté fuera, porque si sigue, como actualmente, con el poder de un hilo, tomará un nuevo aire. Y como a este hipotético presidente republicano lo único que le interesa del continente es que los latinoamericanos no pisen su nación, no le prestaría atención a que el nuevo chorro de dólares que recibe el régimen de Caracas comience a repartirse en maletines por toda la región, comprando, entre otras, la votación para que Evo Morales pueda acceder a la reelección perpetua, repletando las arcas de los que en Argentina quieren a Macri fuera, activando nuevamente las ayudas económicas a los Castro y hasta patrocinando una posible campaña “Timochenko Presidente” en Colombia.

Dentro del país, se prohíbe la entrada de musulmanes y se cierran las fronteras a todo aquel que tenga en su apellido sílabas que suenen hispanas, o un color de piel y cabellos que no se asemejen a los suyos. Como el juez federal que hoy lleva el caso de la fraudulenta Trump University, el ciudadano estadounidense nacido en Indiana, Gonzalo Curiel, a quien por su nombre acusa de estar impedido para llevar el caso. A la “universidad” se le investiga por testimonios de sus propios empleados, quienes dijeron haber sido instruidos para manipular a los jóvenes con falsas promesas para que pagaran la matrícula adquiriendo todas las tarjetas de crédito posibles y a los ancianos para que vaciaran sus cuentas de retiro.

Mientras tanto, comienza el desplazamiento forzado de 11 millones de indocumentados (más seres humanos que toda Suiza, que tiene 8,140,000 habitantes). No se sabe si los moverán por aire, mar o tierra, aunque para esta última opción se topan con que se interrumpirían los trabajos de construcción del muro.

Que hoy rodeen a Trump los líderes del GOP que dijeron que no lo apoyarían, significa que siempre compartieron firmemente lo que éste propone, y solo mostraron dudas para quedar bien con una parte de su electorado.

Así que, por cuenta del Partido Republicano, estamos en riesgo de que un showman vanidoso, irascible, ególatra, machista, mentiroso, racista y xenófobo, que contradice sin vergüenza sus propias palabras grabadas en video, y que dice admirar a algunos dictadores, tenga en sus (¿grandes?) manos los códigos nucleares.

¿Les damos las gracias?

Escritor colombiano.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2016, 1:30 p. m. with the headline "La receta del caos."

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