¡Feliz cumpleaños, maestro Alvarez Guedes!
Recuerdo una de las ocasiones en que tuvimos el honor de su presencia en Miami Dade College. Se trataba de una presentación en la Feria del Libro como autor, otra de sus notables facetas, con la obra Cadillac 59.
En aquella ocasión fue, sencillamente, el escritor Guillermo Alvarez Guedes, porque así quiso ser presentado, y el público numeroso colmó la sala del lanzamiento literario para rendirle la habitual pleitesía.
Este 8 de junio celebramos el cumpleaños de Guillermo Alvarez Guedes y le rendiremos el tributo que merece porque en vida no era muy amigo de homenajes que lo hicieran parecer como alguien al final del camino.
En esta ocasión, la leyenda cubana tendrá su estrella en la Calle Ocho, frente a nuestro emblemático Teatro Tower, en una ceremonia a las 4:00 p.m., donde nos acompañarán Elsy, su esposa; Tomás Regalado, alcalde de la Ciudad de Miami, así como familiares, amigos, artistas y líderes comunitarios en un hermoso evento organizado por Lucía Sanabria y José Carlos Prado.
Pienso que comediantes como Leopoldo Fernández y Guillermo Alvarez Guedes, por mencionar la cima del género, mitigaron la pena del exilio y la nostalgia de una Cuba que se había perdido para siempre. El humor oportuno, el chiste perfecto, nos salvaron, definitivamente, del naufragio que significa reiniciar una nueva vida en tierra ajena. Ellos contribuyeron, notablemente, a nuestro renacer.
Allí donde la política nos ha fallado por incomprensiones, apasionamientos y muchas otras circunstancias que no viene al caso mencionar, el decir picaresco de Alvarez Guedes mantuvo conectados y unidos a las distintas generaciones de cubanos de todas las orillas.
Cuando discrepamos, su comedia nos une; cuando la desesperanza ha hecho presa de las distintas hornadas del exilio, sus viñetas, tan tangibles que parecen escenas de teatro o de cine, nos hicieron olvidar las penas mediante la mágica transmutación del drama en comedia. En todo momento nos hizo sentir el orgullo de pertenecer a una idiosincrasia invulnerable, no obstante los imprevistos de la historia que ya remonta el medio siglo de desarraigo.
Como todos los grandes humoristas, Alvarez Guedes fue un hombre muy culto. Solo un intelectual de su calibre pudo mantener en vilo a un público numeroso en teatros y arenas, fascinado por la inusual dramaturgia del primer stand up comedian criollo. “Un científico del humor”, opinó sobre él otro comediante, tanta era su exactitud y genialidad que, sin embargo, se manifestaba con la naturalidad de quien hace un cuento entre amigos.
Refiere Elsy que hasta el tirano Castro disfrutó alguna vez sus chistes por lo cual Alvarez Guedes, quien rehuía de lo efímero de la política, le dedicó algunas historias devastadoras, como para que no lo escuchara más.
Dejó saber que el día más triste de su vida fue aquel en que debió abandonar su país en 1960, no sin antes dejar una herencia extraordinaria de actuaciones y producciones musicales que permitieron a Meme Solís, Elena Burke y Rolando Laserie, entre otros, presentar sus primeras grabaciones.
A su repertorio humorístico pertenecen 32 discos que han cruzado fronteras de toda índole. La dictadura cubana no pudo borrarlo como hubiera querido, su pueblo nunca lo permitió.
Cuando cumplió 85 años le dijo al sitio Café Fuerte: “De todos los lugares donde he vivido fuera de Cuba, es Miami donde mejor me he sentido. En Miami hay demasiados cubanos y eso me ha hecho sentir muy cómodo para trabajar y permanecer”.
Hoy, en una acera de la emblemática Pequeña Habana, le reciprocamos el genio y gentileza que dieron una dimensión universal a la cubanidad.
Presidente del Miami Dade College.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de junio de 2016, 0:00 a. m. with the headline "¡Feliz cumpleaños, maestro Alvarez Guedes!."