El fin de las FARC como grupo armado
Las FARC no volverán más. Nunca más. Estas fueron palabras del presidente Juan Manuel Santos. Más de 30 años para poner punto final al conflicto guerrillero en Colombia. El fin de las FARC como grupo armado ha llegado a Colombia y sobra decir que hay que tener fe. Como colombiana, viví de cerca el dolor de un familiar secuestrado o un conocido muerto por una bomba, historias de niños violados, familias destrozadas, y la narcoguerrilla. Las FARC harán política, hasta pidieron protección del estado a su movimiento político y si bien a muchos nos incomoda ver a delincuentes haciendo política, es una salida rotunda de la guerra, al menos como la conocemos. Esperemos que sea rotunda: queremos la salida de la guerra y punto.
Según Santos, “no habrá más colombianos ni niños en la guerra, y podrán dedicarse a ser niños”. Ojalá. El acuerdo firmado en La Habana este jueves incluye la dejación de armas y la lucha contra el paramilitarismo. Según Santos, no habrá impunidad, cientos de familias expulsadas por la violencia regresarán a sus lugares de vivienda, y habrá una democracia fortalecida.
El acuerdo final será firmado en Colombia después de un plebiscito, y las FARC han acordado este proceso. Ahora es cuando empieza el verdadero proceso de paz, la reinserción de los guerrilleros, la entrega de armas, la rehabilitación de las víctimas, la compensación de las víctimas (que ya lleva un tiempo llevándose a cabo), y la más controversial: ver a las FARC haciendo política después de haber sido terroristas y narcotraficantes. El compromiso al cese de narcotráfico se divide en tres puntos clave: erradicar los cultivos, controlar el consumo y, el más importante, lograr que el narcotráfico no financie grupos aislados que puedan surgir del desmantelamiento de las FARC. Gran reto para el gobierno colombiano.
Se ha hecho historia, las FARC ya no serán guerrilla y eso hay que aplaudirlo con fuerza. Quedan además dos grupos guerrilleros pequeños en Colombia, así que no es el fin de la guerrilla, pero sí es un gran avance. El proceso de adaptación de la vida civil tanto de los colombianos con los reinsertados como de los reinsertados con los colombianos, será un gran reto. Así mismo medir si la violencia en el país disminuirá. Recordemos que Colombia tiene abismos de diferencias sociales, partidos políticos divididos y delincuencia, como gran parte de Latinoamérica.
Pone nerviosa además la alianza de las guerrillas con Venezuela, y ese tema no ha quedado resuelto, así como con otros grupos de la complicada izquierda actual latinoamericana. Pero algo que sí hay que dejar claro: que las FARC hagan política no quiere decir que el país votará por ellos. Así como que el presidente Santos haya logrado la paz, no quiere decir que su partido seguirá a la cabeza. El partido del ex presidente Uribe sigue fuerte. Hay que recordar también que Uribe dejó a las FARC en un estado tan grave de debilidad que contribuyó enormemente al proceso. Hay que darle mérito a Uribe, hay que darle mérito a Santos. Como colombianos debemos tener fe. Mirar el proceso con buenos ojos.
Colombia, vienen retos. Ahora es que empieza el verdadero proceso de paz.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 23 de junio de 2016, 6:13 p. m. with the headline "El fin de las FARC como grupo armado."