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Opinión

Los republicanos y su falta de visión

La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, llega al Senado en Washington el 21 de junio. Yellen dijo que la economía nacional afronta cierta incertidumbre y que la Reserva debe proceder con cautela al subir las tasas de interés.
La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, llega al Senado en Washington el 21 de junio. Yellen dijo que la economía nacional afronta cierta incertidumbre y que la Reserva debe proceder con cautela al subir las tasas de interés. AP

La presidente del Banco de la Reserva Federal (el que, comúnmente, llamamos “el Fed”), Janet Yellen, reconoció públicamente hace dos semanas que la economía nacional está avanzando a un paso aún más lento que lo que el Fed había pronosticado. Yellen admite que el crecimiento del Producto Doméstico Bruto (PDB) es algo menos de 2% anual y seguirá así por los próximos dos (o más) años. ¿Es esta declaración el último suspiro de Obamanomics? Debiera ser, y terminar en el cesto de desperdicios donde han ido a parar todos los experimentos económicos liberales que lo han precedido.

El Fed, previamente optimista, finalmente admite que este lento crecimiento es ahora “lo normal” para Estados Unidos. Que el estancamiento económico está aquí para quedarse. El ritmo de crecimiento de la economía después de la recesión de 2008/09 ha sido alrededor de 2% anual por los últimos 7 años. El Comité Económico del Congreso nos dice que, en una economía normal, el crecimiento debe ser 3.5 % anual. John F. Kennedy y Ronald Reagan presidieron sobre crecimientos de 4% anual. Así que el crecimiento de los últimos años, gracias a Obama y Obamanomics, es entre $2 y $3 trillones (billones en castellano) menos de lo que debiera ser. Este es el equivalente aproximado de perder la producción anual de cada negocio y cada trabajador en Michigan, Ohio e Indiana combinados.

En lugar de recuperar todo el terreno perdido, estamos desacelerando. El crecimiento de la economía fue de 1.4 % en el cuarto trimestre de 2015. Fue 0.8 % en el primer trimestre de este año. El Fed ahora ha bajado su proyección a menos de 2% por el resto de 2016 (contra su proyección original de 2.4 %).

Nadie está más sorprendido por esta realidad que el propio presidente Obama. Sus economistas han sobrestimado consistentemente el crecimiento de la economía durante 7 años. Como dicen los americanos: “Estaban tomando su propio Kool Aid”.

Esto viene unido a un serio reporte laboral. 95 millones de estadounidenses de más de 16 años de edad están sin trabajo. 40 millones reciben sellos de alimentos. El sector de negocios está particularmente afectado con la producción industrial 1.4 % más baja que el año pasado, las inversiones a un paso aún más lento y las ganancias corporativas estancadas.

La lección del Fed bajo Ben Bernanke y ahora Janet Yellen es que bajos intereses no es una solución para este fracaso. Como apuntó el economista Larry Kudlow, “el Fed puede imprimir dinero, pero no puede crear puestos de trabajo”. El problema central no es la política monetaria. El problema es el ancla económica de regulaciones e impuestos.

En una reciente reunión de líderes de negocios en Nueva York, los líderes congresionales presentes oyeron, repetidamente, esta queja: “Quítennos al gobierno de encima”.

Con todo este cuadro delante, ¿qué dicen los republicanos? ¿Por qué permanecen casi silenciosos en los temas de economía y empleos? Cada encuesta en los últimos tres años ha confirmado que estas son las principales preocupaciones de los votantes. ¿Dónde están las propuestas republicanas para reducir impuestos?, ¿para reducir regulaciones?, ¿para suspender el requerimiento de Obamacare de 50 trabajadores o 30 horas semanales de trabajo que ha forzado a millones de obreros a aceptar trabajos part-time? ¿Por qué no ha suspendido el Congreso los absurdos mandatos de Clean Air Plan que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha implementado y que han dejado sin trabajo a miles de trabajadores de minería?

La agenda de Hillary es darnos más de lo mismo. Los congresistas republicanos no han mostrado visión económica alguna, solamente promesas de lo que harían en el futuro. Pero el futuro es ahora. Y cuando esos congresistas busquen al culpable de su débil posición política, quizás debieran mirarse en el espejo.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2016, 8:51 p. m. with the headline "Los republicanos y su falta de visión."

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