Opinión

SABINA COVO: El crimen y las redes sociales

Las amenazas en las redes sociales generan pánico y además podrían ser la causa de una tragedia como la de la fábula infantil el “pastorcito mentiroso”, aunque esperemos que nunca pase así. Esta semana en el condado Broward hubo una que llevó a más de tres instituciones educativas a cerrar sus puertas por temor a una amenaza de bomba, que luego se creyó no era tal, sino un pistolero en el campus de una institución.

Por suerte, no era ninguna de las anteriores, pero la policía fue enfática en que tomarían todas las amenazas muy seriamente. En el condado Broward hubo un gran despliegue policial en más de cuatro centros educativos. Un estudiante de quince años había colgado en las redes sociales un video en el que aseguraba en inglés: "Después de su muerte y pidiendo clemencia, que básicamente es sólo masacrarlos. El día que pase va a ser un infierno de diversión”. Lo cual llevó a la escuela en la que estudiaba a hacer un cierre. Luego se supo que era una falsa alarma. No fue la única amenaza, se cree que hubo tuits sospechosos que llevaron al cierre de otras escuelas.

Es atemorizante para cualquier padre o abuelo pensar que su hijo o nieto, que presuntamente está en el lugar más seguro del mundo, su escuela, donde pasa más horas en algunos casos que en su propia casa, podría ser masacrado por algún estudiante o persona psicópata, como pasó en la escuela Sandy Hook en el 2012. Por suerte en el Sur de la Florida no ha pasado. Pero estos cierres se han vuelto del diario vivir.

¿Qué podemos hacer para sentirnos más seguros? ¿Si para empezar sabemos que un adolescente de 15 años puede conseguir un arma sin ningún problema por internet, o lo que es peor, tomar alguna que un padre muy ocupado deje cerca en casa? ¿Por qué estas desafortunadas masacres en algunos casos pasan más en Estados Unidos que en otros países? ¿Porque somos un país más grande? ¿Será que influye la cantidad de tiempo que dejamos a nuestros hijos solos porque madre y padre tienen que laborar fuertemente para poder pagar las cuentas por los bajos salarios que recibe en este momento la clase media? ¿O la soledad de los chicos frente al televisor, o al iPad o videojuegos? ¿O la falta de un sistema óptimo de salud mental en las escuelas para abordar los obvios problemas de los adolescentes? ¿O es mejor tener guardias armados en las escuelas y eso nos daría tranquilidad? ¿O detectores de armas y metales en las puertas de las escuelas y universidades?

Todas son preguntas válidas, y no tengo respuesta de cuál sería la medida a seguir, pero por lo menos yo quiero pasar el día tranquila sabiendo que mis hijos están seguros en la escuela y esto debe ser una política pública y privada prioritaria para los centros educativos. Hay un arma poderosa además que existe ahora para generar el pánico, las redes sociales, pero también es un arma muy poderosa para identificar a posibles psicópatas y sociópatas, si nuestras autoridades con inteligencia prestan atención a todas las frases o fotos sospechosas, y las comunidades tienen la responsabilidad de denunciar si sienten miedo. De repente sería bueno decirles esto a nuestros hijos o nietos adolescentes, que si se sienten amenazados por algún compañero y sus amenazas o frases, lo denuncien.

Lo más importante es que no veamos estas amenazas como sucesos aislados. Son más serias de lo que pensamos y las escuelas nunca deben hacerlas ver cómo menos para no alarmar y dañar la reputación de las entidades. Queremos escuelas y comunidades seguras.

www.sabinacovo.com

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