El virus ‘Trump’ se propagó al Reino Unido
Desde que el Reino Unido se incorporó a la Unión Europea (UE) vio como sus exportaciones se incrementaron dramáticamente. Aunque en los tres primeros meses de este año, las importaciones de la UE superaron las exportaciones hacia ella y se alcanzó un déficit record de 23,800 millones de libras esterlinas, la economía británica es una de las más poderosas del mundo. Incluso es considerado el centro mundial para las finanzas, ya que allí se fija diariamente la tasa de interés interbancaria conocida como LIBOR, la cual es referencia mundial para todos los bancos.
Además, allí están las compañías de reaseguro más grandes del mundo, como Lloyds, la cual es utilizada por empresas tipo Citizens para asegurar sus operaciones en caso de reclamos masivos por catástrofes tales como huracanes o tsunamis.
La retirada del Reino Unido de la UE pudiera ser de pronóstico reservado en los primeros dos años, e incluso, pudiera generarse un descalabro mundial en la economía.
Todo parece indicar que la intolerencia política hacia los inmigrantes fue lo que justificó el Brexit. O sea, la oleada antiinmigrante, fuertemente liderada por Donald Trump en Estados Unidos y hábilmente esparcida por el mundo, terminó por contaminar al Reino Unido.
El ministro británico David Cameron había prometido mantener la inmigración en menos de 100,000 al año. No obstante, el último registro fue de 362,000 inmigrantes el año pasado. Por ese motivo, Cameron renegoció con la UE a fin de no conceder beneficios contractuales a los inmigrantes por cuatro años.
La hostilidad de muchos ingleses hacia los inmigrantes se hizo aún más evidente después del 22 de marzo de este año, cuando se cometió un ataque terrorista en Bruselas, Bélgica, con saldo de 35 muertos y 230 heridos. Allí se referenció que debido a los tratados de la UE, los inmigrantes autorizados tienen libre movimiento dentro de los 28 países que la conforman, y que sin duda, esto es un imán para ataques terroristas.
Los que apoyaron el retiro de Gran Bretaña de la UE aducen, al igual que Trump, que los inmigrantes castigan al contribuyente, viven del bienestar social, saturan los servicios de salud y educación, restan oportunidades de empleo a los nativos a la vez que reducen los salarios.
Lo que sucede en verdad es que la tasa de empleo en el Reino Unido fue de 74.1 % en el 2015, la más alta en su historia desde el año 1971, según la oficina nacional de estadística. Con esta tasa, es improbable que un inmigrante perjudique a los nativos en la búsqueda de empleo.
Sin embargo, es importante destacar que los inmigrantes en el Reino Unido, mayores de 15 años, tienen un nivel de escolaridad universitaria superior a los nativos en una proporción de 2-1.
Sin duda, esta desastrosa decisión tomada por el Reino Unido, de inmediato generó pérdidas masivas a importantes conglomerados norteamericanos. Empresas como Ford, Wal-Mart, Caterpillar, etc., al transferir a Estados Unidos sus ganancias obtenidas en Gran Bretaña, perdieron cifras multimillonarias por la debilidad actual de la libra esterlina.
Aun así, no todo fueron noticias malas para los consumidores norteamericanos. El precio de la gasolina ha disminuido entre dos y cuatro centavos por galón desde entonces. Esto es debido a la falta de acción especulativa en la negociación de los fondos de cobertura, conocidos como hedge funds en la Bolsa londinense, que, como sabemos, se desplomó.
Difícilmente el Reino Unido se podrá recuperar en el corto plazo ya que la misma UE no querrá aceptar sus términos por temor a que otros países lo puedan imitar, como por ejemplo Francia. A su vez los británicos, con su acción, terminaron por paralizar el incipiente Acuerdo Trasatlántico de Inversión entre Estados Unidos y la UE (TTIP). Probablemente, intentarán formar parte del Acuerdo Transpacífico (TPP).
Como dijo el anterior Comisionado de la UE, Lord Mandelson, “los tratados no vienen gratis, no lo cubren todo y toman años para implementarse”. En su opinión, el Reino Unido tendrá menos y peores tratados de los que tuvo previamente.
Los ingleses pensaron que reduciendo la inmigración, enriquecerían al país. No se percataron que el efecto lo lograrían al revés, o sea, empobreciendo al país primero, para que se marchen los inmigrantes después.
Definitivamente la epidemia “Trump” alcanzó al Reino Unido.
Economista y periodista.
Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2016, 4:45 p. m. with the headline "El virus ‘Trump’ se propagó al Reino Unido."