Opinión

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI: Occidente sigue asesinando a Charlie Hebdo

Cuenta el historiador David Rieff, nacido en Boston y especialista en terrorismo, que en Europa los “jóvenes [inmigrantes y descendientes de inmigrantes] están muy enfadados y algunos son susceptibles de caer en las redes del Daesh [el Estado Islámico]… Se sienten impotentes porque no tienen poder económico ni cultural. Su única arma es la brutalidad”. Por su parte, las investigaciones de Europol señalan que el extremismo islámico muchas veces recluta entre jóvenes, no musulmanes, marginados.

En definitiva, los Estados occidentales crean el caldo de cultivo necesario para el terrorismo. Cuando el trabajo naturalmente sobreabunda –tantas viviendas, escuelas, etc., por hacer– crean desocupación imponiendo –vía el monopolio de la violencia– leyes laborales, como el salario mínimo que deja fuera del mercado “legal” a los que ganarían menos, y crean miseria con impuestos que son derivados hacía abajo por los empresarios, por ejemplo, aumentando precios.

El proceso de formación de terroristas diseñado por Occidente incluye, además, el respaldo a gobiernos árabes –dando una pésima imagen moral al cambiar principios por dinero– que son los principales sostenedores ideológicos y materiales del extremismo. El régimen de Arabia Saudita rivaliza con el Estado Islámico salvo que no decapitan por TV. Según The Independent, el fallecido “rey” saudita emitió el decreto número 44. "…estas recientes leyes convierten casi cualquier expresión crítica o asociación independiente en delitos de terrorismo", según Human Rights Watch.

Para el régimen guardián de los lugares santos de La Meca y Medina –el único gobierno árabe sin relaciones con el Vaticano– y por ello paradigma para los 1,300 millones de musulmanes, es un “mandato de Dios” que no se permita la presencia de ninguna otra religión –ni de sus símbolos– en la tierra donde nació el islam. Son frecuentes las redadas de la policía religiosa (la mutawa) en domicilios privados buscando crucifijos y biblias. Las mujeres son auténticas esclavas que no pueden ni conducir automóviles. Cuentan que la reina de Inglaterra en 1987, deliberadamente, llevó al entonces príncipe saudita a recorrer Balmoral en un auto ¡conducido por ella misma! Para escándalo del oligarca.

Además de ser el principal sostenedor del fanatismo islámico, Arabia Saudita no solo financia mezquitas funcionando en todo el mundo sino que es uno de los principales financistas del terrorismo. Wikileaks reveló un cable de Hillary Clinton donde asegura que "Aunque los sauditas se toman muy en serio la amenaza del terrorismo interno, ha sido un continuo reto convencer a sus funcionarios para que aborden la financiación terrorista que emana de Arabia Saudita".

Pero Occidente, por negocios de petróleo y armas, ha enviado a sus jefes de Estado en masa, empezando por Obama, para ofrecer sus condolencias por la muerte del tirano Abdalá Bin Abdelaziz al Saud y presentar sus respetos al nuevo “monarca”, Salmanpara. En lugar de dejar caer a esta tiranía gravemente inmoral tambaleante ahora más que nunca por la baja en el precio del barril. El último presupuesto mantiene altos niveles de gastos y prevé un déficit de $38,600 millones, el mayor de su historia, para intentar acallar posibles revueltas internas con prebendas a los jóvenes que requieren empleo y están acostumbrados a recibir subsidios.

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California.

@alextagliavini

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