Más libertad, más igualdad y más fraternidad frente al terror yihadista
En una deliciosa noche de verano en la Costa Azul, miles de franceses y turistas disfrutaban de las celebraciones del 14 de julio en Francia, la fiesta nacional que conmemora la Toma de la Bastilla y que ensalza los valores de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Unos valores que se extendieron y enraizaron con fuerza en todo el mundo occidental. De pronto, irrumpió el horror: un terrorista recorrió con su camión dos kilómetros del paseo marítimo de Niza y se llevó por delante la vida de 84 personas. Pretendió con su terrible acción terrorista enterrar esos valores por los que tantos hombres y mujeres han luchado durante siglos, en Francia y en muchas partes del mundo, y una vez más, esta lacra del terrorismo yihadista no lo consiguió. La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad prevalecen.
Es doloroso enfrentarse a las consecuencias del terrorismo y afrontar la pérdida de seres queridos, familiares, amigos, compañeros de trabajo, personas que nos rodean… pero en Niza, como ha ocurrido recientemente en lugares tan dispares como Tel Aviv, Orlando, Bagdad, París o Bruselas, la gente se sobrepone y afloran con más fuerzas las ganas de vivir en paz y con esperanza. Para lograrlo, contamos con la herramienta más poderosa frente a la irracionalidad yihadista: la unidad de todos los demócratas.
Pero hay que dar contenido a esta expresión tan bienintencionada. Se trata de permanecer unidos en la convicción de que no podemos ceder ni un ápice de nuestra libertad y nuestro sistema de valores, auténticos pilares de nuestra sociedad. Tenemos que ser exigentes en la lucha contra el terrorismo de corte islamista y no simplemente darnos las manos con fuerza y después mirar para otro lado. Hay que reforzar los servicios de inteligencia y la colaboración entre países en esta materia, tomarse en serio los mensajes que incitan al odio, trabajar por la integración efectiva y abordar con urgencia la estabilización de la región foco del yihadismo, el Medio Oriente.
Este último punto es la tarea más ardua, pero es la más importante: acabar con las guerras sectarias que llevan al extremismo y sentar las bases de un horizonte de esperanza para las generaciones perdidas serán los puntos de partida para acabar con el terrorismo islamista globalizado. El camino es difícil, pero no podemos seguir siendo cómplices de quienes manipulan a los jóvenes hasta llevarlos a la locura yihadista para su propio beneficio.
Estamos quizá ante uno de los grandes retos históricos de nuestro tiempo, y todos (políticos, medios de comunicación, sociedad, líderes comunitarios y religiosos…) tenemos la responsabilidad de construir un mundo mejor como legado para el futuro. Si tenemos éxito y logramos una unidad de los demócratas sólida y sin fisuras, los valores de la Revolución Francesa de Libertad, Igualdad y Fraternidad hundirán aún más profundas sus raíces en nuestras sociedades occidentales. Pero la mejor noticia sería que pudiéramos extenderlos allí donde ahora solo hay enfrentamiento, dolor, desolación y odio, al mismo corazón del yihadismo en países que ahora parecen que se desintegran. Quedaría así honrada la memoria de las 84 víctimas de Niza y de las cientos y miles de vidas apagadas en todos los atentados yihadistas en el mundo entero.
CEO y fundadora de Fuente Latina.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de julio de 2016, 2:12 p. m. with the headline "Más libertad, más igualdad y más fraternidad frente al terror yihadista."