Opinión

ANA ALONSO MONTES: Yo no soy mi cáncer

Soy una superviviente. Se llama así a quien está libre del cáncer cinco años después de una primera acometida. Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, mi madre, que había visto morir en apenas tres meses a mi padre, me preguntó temerosa: “¿Y yo qué puedo hacer para ayudarte?”. Tardé segundos en contestar: “Sigue tratándome como siempre. No me mires como si fuera otra. Y si me quieres mimar, hazme lentejas, sopa de pescado.. ya sabes, lo quemás me gusta”. Lo hizo y no me sentí observada con compasión por mis seres queridos. Mis sobrinas jugaban con mi peluca y se reían de mi calvicie. Cuando veían a una chica con pañuelo, me lo comentaban: “La madre de mi compañera también ha perdido el pelo por las medicinas, como tú”.

Me sentía la misma, con cáncer, pero yo misma. Tampoco mejor. El cáncer no redime. Y así quería que me vieran. Por eso, cuando mi oncóloga, Laura G. Estévez, que se convirtió en mi ángel guardián, me recomendó que trabajara, si es lo que me hacía sentir bien, seguí con mi tarea en el periódico en la medida de mis posibilidades. Mis jefes y compañeros me ayudaron a llevarlo con naturalidad. Es mi pasión, y como dice Emma Bonino, a las pasiones no se renuncia. Estaba convencida de que lo poco que podía hacer por otros que lo sufrían, y muchos tenían un diagnóstico menos favorable, era ayudar a que no se nos viera como una enfermedad andante.

Somos los mismos, quizá más cansados, o más sensibles, a veces más sabios por la experiencia. No siempre aprendemos de la inmensa suerte de ser supervivientes. Otros con peor fortuna también siguieron siendo ellos mismos. Mi padre conservó su dignidad y su sentido del humor. Mi amiga Mari Carmen, su generosidad. O Svetla, que se enamoró de su médico en una pirueta del destino para afrontar su melanoma. Y si no soy mi cáncer,¿por qué hago bandera aquí de este desafío al que nos enfrentamos muchos? Lo hago para reivindicar a cada persona que tiene un diagnóstico así en algún momento de su vida. Nosotros no somos el cáncer. Somos mucho más. Somos vida.

Jefa de la sección internacional de El Mundo.

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