Ortega se quita la careta
La pérdida de credibilidad en el socialismo del siglo XXI y la consiguiente ausencia de adeptos por la causa política hacen que los dirigentes de estas tendencias –en sus respectivos países– les urja radicalizar el ejercicio del poder hasta su más retrógrada manifestación de mando: la tiranía.
Una comisión del parlamento venezolano encabezada por el presidente de política exterior, Luis Florido, se trasladó a Managua para entregar el contenido de protesta a los 28 representantes del pueblo destituidos ilegalmente por la tendencia sandinista. También los acompañó William Dávila y Ángel Medina en nombre de la mayoría parlamentaria, Mesa de la Unidad Democrática.
Queda claro que Daniel Ortega siente el mismo temor en Centroamérica que Nicolás Maduro en Venezuela, al observar que la popularidad de ambos está en franco descenso, sobre todo, cuando la chequera venezolana manejada irresponsablemente por Hugo Chávez y Maduro, quien en ese entonces era su vicepresidente, otorgaron pingües cantidades para subvencionar el régimen comunista.
Los chavistas no solo suministraron millones de dólares a Ortega; por igual miles de barriles de petróleo fueron asignados a través de PetroCaribe y PDVSA, cuyos montos negociados en el mercado casual de hidrocarburos no ingresaron en su totalidad a la hacienda pública.
Tampoco el energético fue utilizado para incentivar el desarrollo de la economía primaria.
A través de empresas en sociedad accionaria entre Venezuela y Nicaragua, el gobierno venezolano aportó $200 millones que fueron administrados conjuntamente por representantes de PDVSA y el tren ministerial de Nicaragua.
La nación central le debe a Venezuela más de $3,000 millones, los cuales, entre otras actividades, se teme hayan sido utilizados en operaciones de inteligencia y corrupción. Hasta ahora se desconocen los estados financieros de corporaciones comunes.
La designación aspirada de Daniel Ortega como compañera de fórmula de su consorte no es más que asegurarse que no existan atentados o traiciones contra su persona por parte de Cuba, tal como aconteció con Hugo Chávez, sobre cuyo deceso es mucho lo que se especula.
Las gestas reivindicativas de los derechos del hombre que hicieron voltear los ojos del mundo hacia la comunidad venezolana en Miami, y constituyeron ejemplo mundial de patriotismo, hoy corren el riesgo de nuclearse ante la falta de empuje de las autoridades que aceptaron canalizar, mediante el voto, la escogencia de autoridades para la Mesa de la Unidad Democrática.
En la sociedad civil venezolana en Miami, políticamente hablando, la mayoría son amantes a ultranza de la democracia e independencia más que los seguidores ideológicos de grupos con tendencias de izquierda o derecha.
Ello ha quedado demostrado en reiteradas marchas por la defensa de la institucionalidad en Venezuela desde tierras distantes.
La ausencia cada vez menor de seguidores en las tradicionales organizaciones demuestra que los dirigentes designados desde Caracas no han rendido los frutos esperados en virtud de ausente labor y capacidad de convocatoria.
Estos se han convertido en caciques sin indios, vedettes entre bambalinas en ruedas de prensa y comerciantes de lo circunstancial.
Es la sociedad civil que ha llevado el peso de los pasos reivindicativos. Si alguien se siente aludido por estas expresiones, le invito a dirigirse a la plaza Bolívar de Miami, y en arenga asociada, reunir a los militantes de los cacareados partidos del pueblo, sean del color que sea; frente al sector independiente. Unos pasarán a duras penas, otros en el mejor de los casos serán abucheados u observarán a imperceptibles acompañantes.
Menos mal que contamos con la voluntad de los puros de pensamiento y de un ejército de valientes mujeres que dejaron atrás a los generales sin tropa para ubicar, ellas y solo ellas, a Miami como referencia histórica de libertad para todos.
La Junta Electoral vigente al sur de la unión tiene la responsabilidad de conducir el proceso en los términos establecidos en el instructivo respectivo. Eviten el golpismo local vigente; reivindiquen al parroquiano, el de a pie,¡a Juan Bimba pués!
Director de Venenoticias.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2016 a las 8:19 p. m. con el titular "Ortega se quita la careta."