O se van o los van
Observar en los medios de comunicación social audiovisuales a la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, en alocución limitada ante la nación, es recordar al mítico humorista mexicano Mario Moreno en su popular personaje “Cantinflas”, que tantos seguidores logró a través del celuloide.
Moreno, luego de un largo parlamento social del que nada se comprendía, terminaba con una expresión de conformismo ante la impotencia de poder solucionar lo denunciado.
Lucena, cual disco rayado, daba vueltas sobre un argumento harto conocido, lleno de expresiones científicas de fino lenguaje que pretendían resaltar ante los interlocutores los esfuerzos realizados para cumplir con los requerimientos de los votantes, para terminar declarando lo que al gobierno conviene: que nada se hará.
Ese pueblo que se manifestó libre y democráticamente por un cambio en paz, y constitucional bajo la premisa de tomar las calles una y mil veces para hacer valer su voluntad, es el mismo que hoy clama, legajo en mano, la realización de un Referéndum Revocatorio ante su impostergable providencia de pensamiento y acción; salir de Nicolás Maduro Moros y su régimen.
Si las autoridades representantes del partido de gobierno insisten en retrasar la puesta en marcha del acto electoral, estarán tentando a la violencia en un país que en este momento apuesta por una salida democrática, pero, que al sentirse burlado, podrá declararse inequívocamente en rebeldía, ante la seguridad de no conseguir soluciones al hambre que padece, las necesidades curativas que no consigue y la paz ciudadana que el gobierno le niega.
Ante tales circunstancias los líderes, hoy respetuosos de la ley, acompañarán al explotado ya que de lo contrario serían rebasados por una masa enardecida quienes luego de ver morir innecesariamente seres queridos en hospitales y ausentarse de abastos donde no existen alimentos; se olvidarán de sus anhelos de justicia para reclamar venganza por doquier.
Los asaltantes del erario público a sabiendas de no tener donde ir, tratan de ganar tiempo en la creencia que los meses les ayudarán a reconquistar al hombre de a pié, bajo la incierta expresión popular que el venezolano tiene mala memoria. Que engañados están!
Las consultas realizadas por el experimentado, y siempre acertado profesional de la comunicación social, Alfredo Keller en materia de gustos y preferencias entre 1,200 encuestados aleatoriamente a nivel nacional en 89 localidades; arrojó que el estado está conformado casi igual por el 80 por ciento de opositores e independientes y solo el 20 por ciento restante son de tendencia oficialista.
En cuanto a la situación del país, casi el cien por ciento considera que está muy mal. De igual manera al requerir a los seguidores del chavismo, estos apuntan 72 de cada 100 que las cosas van negativamente.
Al serles requerido su parecer en cuanto a la capacidad para resolver los problemas de alimentos, medicinas, entre otros aspectos; afirman estar personalmente imposibilitados de solventar tal circunstancia como convencidos que el ejecutivo definitivamente nada hará.
Los venezolanos no creen en la institución militar para administrar, el chavismo se viene abajo estrepitosamente, no diferencian a Maduro de Chávez, las bolsas de comida son repartidas entre amigos y votantes quieren se realice el Revocatorio. Todas estas manifestaciones son contrarias al comunismo local en mas del 75 por ciento.
Aun cuando el cambio de guía acapara mas de diez veces a los consultados, por lo cual puede interpretarse su dominante rechazo por cualquier vía, llama la atención observar que a los “bachaqueros” –distribuidores no autorizados de alimentos– los consideran más eficientes que al gobierno de Nicolás Maduro.
Ante la férrea voluntad del pueblo, pido a Dios los acompañe en las reiteradas jornadas de rechazo, que están por realizarse, y donde muchos sufrirán.
Director de Venenoticias.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de agosto de 2016 a las 7:13 p. m. con el titular "O se van o los van."