BENJAMÍN F. DEYURRE: ¿Repetirán los demócratas en el 2016?
Evidentemente, la respuesta inmediata y lógica a primeras luces se relaciona con el aspecto histórico; son escasas las veces que un partido político de EEUU repite por tercera vez consecutiva en la presidencia.
En efecto, el período más largo de dominación partidista corresponde a los demócratas, quienes retuvieron la presidencia por veinte años, desde 1933 hasta 1953 (Roosevelt-Truman).
Y curiosamente, hace veinte años también que un partido político no repite por tercera vez, desde que el republicano George Bush asumiera la presidencia tras el mandato del titular Ronald Reagan.
Sin embargo, aunque los demócratas perdieron las elecciones del año pasado, existe un importante sector en ese partido que considera ese hecho irrelevante dado que también perdieron las elecciones de medio término en el año 2010 y aun así, Obama fue reelecto en el 2012.
Existen dos factores de extrema importancia en ese esquema que pueden calificar como erróneo ese punto de vista:
1. Cuando los demócratas perdieron las elecciones de medio término en el 2010, Obama iba por la reelección, lo que sugiere una gran ventaja. No es lo mismo aspirar por primera vez que buscar la reelección.
2. A pesar que los demócratas perdieron las elecciones de medio término en el 2010, siguieron controlando el Senado. Ahora el dominio es total por los republicanos en ambas cámaras.
Estos dos factores juegan un papel preponderante dentro del panorama político a corto plazo. Adicionalmente existen otras tendencias que parecen reforzar a estos factores. Ellas son:
1. La tendencia de una coalición bipartidista, en la cual el partido aspirante (republicano) cada vez más deja de mostrar su apoyo a ciertas propuestas de dicha coalición.
2. La tendencia del partido en el poder (demócrata) de perder asientos en el Congreso.
Por supuesto, la lógica mas evidente también se hace presente: mientras más tiempo se permanece en el poder, mayor cantidad de votantes encuentran razones para culpar al Presidente y considerar, en consecuencia, dar una oportunidad al oponente.
Por otra parte, se sabe que los demócratas heredarán 23 estados bien competitivos, de los cuales 19 fueron ganados por Obama. ¿Pudiera pasar que el voto negro disminuya su apoyo al Partido Demócrata, si el candidato de ese partido fuese una persona de la raza blanca, por ejemplo, Hillary Clinton? Todo parece indicar que el voto negro seguirá siendo demócrata por antecedentes, aunque esta vez podrá ser menor que cuando Obama triunfó.
También se presume que los hispanos y los asiáticos continúen votando por los demócratas, aunque esto puede ser discutible. Por ejemplo, se pudo apreciar que los hispanos apoyaron más a George W. Bush en el 2004 que a Mitt Romney en el 2012.
Cuando Obama asume la presidencia en el 2009, el déficit fiscal, el desempleo y la desconfianza del consumidor eran los rasgos característicos de la economía en ese entonces. Actualmente, todas esas variables han disminuido considerablemente. Incluso el Dow Jones logró recientemente su mayor puntuación desde que fue creado, lo que implica un aumento en la confianza del inversionista y teóricamente, una mayor creación de empleos.
Muchos aún lo critican, pero Obamacare es un innegable hito histórico, comparable en su momento al Social Security y al Medicare.
Aunque la historia favorece un triunfo republicano en el 2016, el punto de vista demócrata sugiere que las reglas históricas están hechas para ser cambiadas, considerando que la historia no siempre significa un mismo destino.
Por ejemplo, Barack Obama fue elegido como el primer presidente afroamericano. Y Hillary Clinton bien pudiera ser elegida como la primera mujer presidente de los Estados Unidos de América, ¿por qué no?
Economista y periodista.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de febrero de 2015, 0:00 p. m. with the headline "BENJAMÍN F. DEYURRE: ¿Repetirán los demócratas en el 2016?."