OSCAR PEÑA: Fotografía cubana 2015 (Sin retoque, ni arreglos)
En Cuba ni la parte del pueblo cubano que simpatizó y apoyó a Fidel Castro, y lo sigue haciendo hoy con su hermano, está por defender enérgicamente – como en el pasado – posturas ideológicas anacrónicas, ni por realizar tareas, sacrificios, ni esfuerzos innecesarios, que los sigan llevando a inmolarse a una pobreza inducida desde el palacio de la revolución. Aprendieron a golpe de tiempo. Ya saben que las marchas y los discursos no resuelven problemas.
Hoy todo el pueblo cubano desea prosperidad, bienestar, espacios de libertad y acceso a las nuevas tecnologías. Sin embargo, sería ceguedad no ver la realidad y negarla no cambia el panorama: ansían cambios pero dentro del sistema en que han vivido. Sus prioridades no son políticas.
¿Por qué?
▪ Porque tres generaciones han vivido sin conocer nunca lo que es la democracia, la libertad de opinión y la responsabilidad con sus vidas y destinos. El pueblo cubano está programado para esperar por las orientaciones superiores y que los cambios vengan desde arriba. En más de 50 años con Fidel Castro nunca vinieron y cuando hoy, el sucesor reparte esperanzas, el Comandante en Jefe sigue vivo y conspira contra ello.
▪ Porque todavía la mayoría del pueblo cubano carga con la creencia de que los culpables de sus males fueron los norteamericanos con su “bloqueo” y ahora tienen la esperanza de que todo se va a resolver. Por esa razón hoy el más nombrado, popular, ovacionado y aplaudido en Cuba es el actual presidente de los Estados Unidos.
▪ Porque nunca el pueblo cubano dentro del país se ha sentido completamente identificado con los líderes históricos del Miami cubano, sus congresistas y senadores, que solo han optado por la vía dura del derrumbe del sistema, el pase de cuenta y la exclusión, y no de su transformación gradual entre todos los cubanos. No se presentan como opción. La intransigencia ha sido de las dos partes y todos se percatan que dos trenes chocando de frente no es solución a nada.
▪ Porque como pueblo arrastramos una vieja incapacidad de buscar términos medios o consensos entre cubanos. “Si no te gusta esto, te vas para Miami” nos respondían allá. El extremismo político está en el ADN cubano. En Miami es igual, al revés.
▪ Porque la disidencia interna no tiene base. No hablan el idioma del pueblo. Se han ocupado más de captar y seducir a Miami – que al pueblo de la isla – con discursos de complacencia con sus inefectivos intermediarios que le envían ayuda condicionada y le abren puertas extranjeras si expresan sus opiniones. Solo unos pocos salvan la cara.
Sobre el punto anterior, quiero aprovechar la ocasión para aclarar una calumnia del gobierno de Cuba contra Estados Unidos cuando afirman que los disidentes son mercenarios porque reciben de este país recursos económicos con condiciones. Es completamente falso y una injusticia con Estados Unidos. Jamás (ni gobiernos republicanos, ni demócratas) han condicionado su solidaridad y ayuda, ni han exigido mantener una posición o punto de vista. Al contrario, han querido siempre que el actuar y discurso de la disidencia sea potable para el pueblo de la isla. Estados Unidos da su ayuda desinteresadamente, de muy buena voluntad y sin controlar el pensamiento del receptor de su solidaridad. Son los intermediarios cubanos de Miami y la falta de decoro de algunos disidentes los que son mercenarios entre ellos. Hoy el plattismo es entre cubanos.
¿Qué podemos esperar en Cuba para los próximos años? Ya se han realizado algunas reformas y habrá más. Las expectativas de progreso para Cuba pueden ser grandes. Incluso optando el gobierno por el sistema chino de solo dar libertades económicas. Los cambios económicos, culturales y políticos suelen ir en ese orden. Los cubanos estamos ante muchos desafíos, pero también ante muchas posibilidades.
Raúl Castro dio un paso valiente y audaz – en contra de su hermano – estrechando relaciones con Estados Unidos. Se ganó la simpatía del pueblo cubano y un mejor papel en la historia. Es innegable que de inmediato ha ganado más el gobierno cubano, pero al final, también gana el pueblo y los propios Estados Unidos. Todos serán beneficiados.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "OSCAR PEÑA: Fotografía cubana 2015 (Sin retoque, ni arreglos)."