Es inaceptable sembrar dudas sobre el sistema electoral
¿Qué es lo que se trae Donald Trump entre manos con respecto a las elecciones del 3 de noviembre? Después de estar insinuando que la votación por correo podría ser fraudulenta, algo que nunca se ha sospechado, ahora se aparece con “recomendar a los a los votantes de Carolina del Norte a votar primero por correo y después tratar de votar en persona, solo para poner a prueba el sistema de votación por correo”.
¿De dónde saca el señor presidente tales ocurrencias? ¿Teme perder las elecciones y está preparando, desde ahora, el terreno para que le dé una perreta en caso de que las pierda el próximo 3 de noviembre? ¿Acaso, él como el principal inquilino de la Casa Blanca, no tiene facultades para que se proceda a una investigación profesional y se deje de tantos dimes y diretes, acudiendo a tuiters para sembrar incertidumbres? ¿Debe el presidente de los Estados Unidos entrar en estos juegos maquiavélicos?
William Barr, secretario de Justicia, coincide con Trump “en que la votación por correo es vulnerable al fraude. Es jugar con fuego”. Con estas insinuantes dudas lo que se logra es debilitar la confianza del electorado en el sistema de votación vigente en el país.
Por su parte, el secretario de Justicia de Carolina del Norte, Josh Stein considera “que es indignante que el presidente sugiera a la gente (que viole la ley para ayudar a sembrar el caos en la nación)”. “Asegúrense de votar, pero NO voten dos veces”, tuiteó Stein.
En general se considera que los estados en los cuales es común la votación por correo, que facilita cumplir con el deber de ir a votar, presentan escasas pruebas de actividad fraudulenta. Diversos estados han repudiado el fraude electoral por correo y continúan confiando en el sistema establecido.
No hay necesidad de ir propagando inquietudes en los electores, más en estos momentos de pandemia, en que todos deben hacer un esfuerzo para ejercer su derecho a votar.
Jesús Lázaro, Miami.