EN NUESTRA OPINIÓN: Para salvar el rostro de Miami
Hasta ahora, cualquier persona preocupada por preservar un inmueble que a su juicio formaba parte de la historia de Miami, cualquier persona que pensara que un edificio no se debía derribar, sino preservarlo para las generaciones venideras, podía acudir a la Junta de Conservación Histórica y del Medioambiente para pedir que se revisara la propiedad y se determinara si es histórica o no.
Los comisionados de Miami han tomado medidas para que el público en general no siga teniendo esa facilidad. El jueves aprobaron de manera tentativa una propuesta del Departamento de Planificación de Miami, según la cual las personas que no sean dueñas de una propiedad tendrían que dirigirse a los comisionados, el alcalde, la Junta de Planificación y Zonificación de la Ciudad, la Junta de Conservación Histórica del Condado, o una agencia sin fines de lucro para que sean ellos los que hagan en su nombre la gestión de determinar si la propiedad en cuestión es histórica o no.
Este paso se da a raíz de una acción cívica en la que un grupo de vecinos de Coconut Grove convenció a la Junta de Conservación de la Ciudad de suspender la demolición de una casa construida en 1920. La casa no se puede derribar hasta que se determine si la propiedad debe ser declarada histórica. Si eso ocurre, el dueño de la casa tendría que recibir una aprobación para demolerla o hacerle cambios.
La medida aprobada tentativamente el jueves le quita al público la potestad de solicitar la revisión de propiedades que podrían ser históricas. Esta privación es particularmente problemática en momentos en que la crisis inmobiliaria se ha superado y la urbanización vuelve a cobrar fuerza en Miami, sobre todo en áreas más atractivas para compradores de alto nivel económico.
El progreso y el desarrollo son bienvenidos, pero al mismo tiempo hay que buscar un equilibrio con los elementos históricos que forman la fisonomía de una ciudad y le dan carácter. Ese equilibrio se puede romper cuando se obstaculizan las solicitudes para determinar si una propiedad cumple con los requisitos para ser calificada de histórica. Las personas preocupadas por conservar la fisonomía de Miami deben tener el derecho de intentar salvar el rostro de la ciudad.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de febrero de 2015, 2:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Para salvar el rostro de Miami."