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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Congreso busca frenar la especulación con los espectáculos

Espectáculos como "Hamilton" han tenido un gran éxito comercial, pero también ha generado críticas por la especulación que hay con el costo de las entradas.
Espectáculos como "Hamilton" han tenido un gran éxito comercial, pero también ha generado críticas por la especulación que hay con el costo de las entradas. The Public Theater vía AP

El Congreso está haciendo algo. No sobre los necesarios fondos para erradicar el virus del Zika, pero sí hay un esfuerzo bipartidista por reducir lo que los norteamericanos pagan en entradas para conciertos y eventos deportivos. Y lo que pagan no es nada despreciable.

El Congreso está estudiando una propuesta que podría mejorar las posibilidades del ciudadano común de comprar un boleto para eventos de entretenimiento popular, a un precio lo más cercano posible al costo original, no al precio fijado por codiciosos revendedores que han estado explotando el presupuesto del público para la diversión. Un ejemplo: $1,000 por una entrada para el éxito de Broadway “Hamilton”.

El hecho de que las entradas se agoten instantáneamente en conciertos de artistas como Adele en la AmericanAirlines Arena y Beyoncé en Marlins Park, se percibe como un testimonio de la popularidad de un artista. Pero hay un lado siniestro en estas ventas en que las entradas se agotan rápidamente.

De costa a costa hay una legión de vendedores de boletos que usan un software rápido como el rayo, llamado bots, para comprar miles de entradas en cuanto están a la venta. Esa injusta ventaja en Internet perjudica a las personas comunes que compran sus entradas sin la ayuda de un súper programa informático. El resultado: los especuladores revenden estos boletos en sitios como StubHub y TicketsNow a un promedio del 49 por ciento por encima del precio original. Los norteamericanos llevan años aceptando este atraco.

El Congreso, que rara vez se muestra unido, esta vez coincide en que a los norteamericanos los están estafando y está haciendo progresos para poner fin al abuso.

Esta semana, vendedores y revendedores de boletos testificaron en una audiencia del Senado y respaldaron los esfuerzos del Congreso por suprimir el uso de bots.

El lunes pasado, la Cámara aprobó la Ley BOTS, que permitiría a la Comisión Federal de Comercio perseguir a los que usen el software. Se espera que la Comisión de Comercio del Senado vote pronto sobre un proyecto similar.

“Los especuladores llevan tiempo subiendo los precios de las entradas y perjudicando a los consumidores, pero sus métodos son cada vez más sofisticados”, dijo el senador Jerry Moran en la audiencia del Congreso del martes. El republicano por Kansas patrocina la propuesta para evitar que los bots automatizados almacenen boletos.

Entre los testigos que declararon estuvo el productor del musical “Hamilton”, que llamó a los bots “estafadores computerizados”. Dijo que los revendedores de boletos ganaron un estimado de $15.5 millones en solo 100 presentaciones de su éxito de Broadway, y que vendieron algunos asientos hasta en $15,000. Los especuladores ganaron $240,000 a la semana revendiendo las entradas. El productor del show no vio un centavo de esa asombrosa cifra. No solo los consumidores son víctimas: los artistas también. Los artistas como Adele que han dado un paso al frente para defender a sus admiradores merecen un elogio.

Cuando las entradas para su gira por Estados Unidos el pasado diciembre salieron a la venta, 750,000 asientos se vendieron en solo minutos. Los bots fueron los grandes compradores. Los fanáticos frustrados le pidieron ayuda a la cantante. Entonces Adele, junto con otros artistas como Bruce Springsteen y Garth Brooks, han tratado de frenar a los revendedores, pero no han tenido éxito.

El Congreso hace bien en intentar poner coto a los bots que dejan las entradas a espectáculos fuera del alcance del público, y que convierten la asistencia a eventos culturales en un privilegio para los adinerados.

Esos sitios también roban a los artistas el fruto de su talento para forrar los bolsillos de los revendedores. Están estafando a los que aprecian el talento y están dispuestos a pagar un precio justo para disfrutarlo.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2016, 2:11 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Congreso busca frenar la especulación con los espectáculos."

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