Sabotean el revocatorio en Venezuela
El régimen chavista de Venezuela ha fracasado como modelo político, pero renuncia a abandonar el poder.
El miércoles pasado, el Consejo Nacional Electoral (CNE) del país sudamericano decidió que entre el 26 y el 28 de octubre se llevará a cabo la recogida de las firmas del 20 por ciento de los electores, que es la cifra necesaria para realizar el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.
El CNE indicó que tendrá un plazo hasta fines de noviembre para determinar si las firmas recogidas son válidas. Y si lo son, señaló en un comunicado, el referendo podría realizarse “a mediados del primer trimestre de 2017”.
La decisión del CNE es en realidad una trampa para que, de una forma u otra, el chavismo siga gobernando en Venezuela por lo menos hasta el 2019.
Si el referendo se realiza antes del 10 de enero próximo, y Maduro pierde en la consulta popular, entonces, de acuerdo con la ley, habría que convocar nuevas elecciones, en las cuales la oposición tendría grandes posibilidades de ganar. Pero si se lleva a cabo después de esa fecha, y Maduro pierde, entonces no se realizarían elecciones, sino que el vicepresidente ocuparía la presidencia y seguiría gobernando hasta la conclusión del término de Maduro en el 2019.
El CNE, sencillamente, tomó una decisión para favorecer al partido gobernante y de hecho ha borrado las esperanzas de los opositores. Ha demostrado además que la independencia de los poderes en la Venezuela chavista es una falacia.
No obstante, la oposición no ha perdido la fe en la victoria, e insistió en que el referendo se celebre este año. Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), dijo que la coalición está estudiando la realización de protestas masivas para obligar al gobierno a someterse al plebiscito. “Viene lucha y combate ciudadano”, afirmó.
La arbitraria decisión del CNE no va a resolver el dilema del revocatorio, sino que va a echar más leña al fuego del descontento popular. El gobierno de Maduro, decidido a no someterse al dictamen del pueblo, no entiende –o no quiere entender– el sentimiento generalizado que resumió Juan Carlos Caldera, representante de la MUD ante el CNE para los asuntos del referendo: los que gobiernan dicen que no hace falta elecciones, sino salir de la crisis, pero “no han entendido que ellos son la crisis”.
El régimen chavista debería admitir su fracaso en la conducción del país, y entender que ha llevado a Venezuela a extremos de escasez y miseria, agravados por uno de los índices de crímenes más elevados del mundo. Pero en vez de reconocer su ineptitud, se aferra al poder por todos los medios, entre ellos la jugada del CNE para ganar tiempo. La realización del referendo este año, como quiere la oposición, es la única salida inteligente y pacífica a una crisis que solo se resolverá con un cambio de mando en Miraflores.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2016, 4:53 p. m. with the headline "Sabotean el revocatorio en Venezuela."