El último discurso de Obama en la ONU
En su último discurso en las Naciones Unidas, el martes pasado, el presidente Barack Obama alertó a los líderes mundiales sobre las profundas y peligrosas divisiones entre los que apoyan la integración mundial y los que prefieren el aislacionismo.
También ofreció una sombría evaluación del terrorismo, la crisis de los refugiados y las guerras en el Medio Oriente.
“Esta es la paradoja que hoy define a nuestro mundo”, dijo Obama en su último discurso como presidente a la Asamblea General de la ONU.
“Un cuarto de siglo después del final de la Guerra Fría, el mundo es en muchos sentidos menos violento y más próspero que nunca antes. Pero nuestras sociedades están llenas de incertidumbre y de discordia”.
Fue una visión más bien sombría y pesimista del mundo, en marcado contraste con su ambiciosa visión cuando ocupó el cargo por primera vez, cuando pronunció su audaz discurso en El Cairo prometiendo tender puentes entre el Islam y Occidente y cuando recibió el premio Nobel de la Paz en el 2009 “por sus esfuerzos extraordinarios por fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.
El cambio lo han causado casi ocho años pasando de una crisis a la siguiente, y de tanto fracasos como triunfos en el escenario internacional.
Mientras Obama hablaba en la ONU, la tregua en la guerra civil en Siria terminaba cuando un convoy de ayuda humanitaria fue bombardeado, el Estado Islámico seguía controlando partes del Medio Oriente y exportando el terrorismo a Occidente, y las autoridades en Nueva York, Nueva Jersey y Minnesota se enfrentaban a los más recientes ataques terroristas fraguados dentro del país.
Obama dedicó parte de su discurso a defender su política exterior y sus logros en la batalla contra el cambio climático, la lucha contra el ébola en África Occidental y la limitación de las armas nucleares, incluido el pacto con Irán. “Creo que hemos sido una fuerza para el bien”, dijo.
Pero no ha logrado importantes objetivos trazados en su primer discurso en la Asamblea General de la ONU en el 2009: retirar completamente las tropas norteamericanas de Afganistán, lograr un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos y cerrar la prisión de Guantánamo.
El arco de la historia puede inclinarse hacia la justicia, como dijo Obama citando a Martin Luther King Jr. Pero Obama ha aprendido que ni siquiera un presidente con sus dones puede inclinar el mundo a su voluntad.
“Una y otra vez, los seres humanos han creído haber llegado por fin a un período de comprensión, solo para repetir ciclos de conflicto y sufrimiento”, dijo. “Quizá ese es nuestro destino”.
Este editorial se publicó originalmente en el Sacramento Bee.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2016, 3:34 p. m. with the headline "El último discurso de Obama en la ONU."