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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un obstáculo para el alivio migratorio

El juez Andrew Hanen (izq.), cuestionó la autoridad del presidente Obama para adoptar medidas por decreto, y por ello bloqueó el proceso de regularización de inmigrantes hasta que una corte decida sobre la constitucionalidad presidencial.
El juez Andrew Hanen (izq.), cuestionó la autoridad del presidente Obama para adoptar medidas por decreto, y por ello bloqueó el proceso de regularización de inmigrantes hasta que una corte decida sobre la constitucionalidad presidencial. AP

Un nuevo escollo a las medidas presidenciales de alivio a los inmigrantes indocumentados surgió el lunes. El juez Andrew Hanen, del tribunal federal de Brownsville, en Texas, bloqueó temporalmente la aplicación de la acción ejecutiva al cuestionar la legalidad de las medidas.

El presidente Obama aseguró que “la ley está de nuestro lado y la historia está de nuestro lado”, y prometió que el gobierno apelará la decisión de Hanen.

La decisión del juez favorece la demanda de los gobernadores de 26 estados, entre ellos la Florida, que han pedido el bloqueo de la orden ejecutiva del presidente Obama sobre inmigración. Al emitir su dictamen, Hanen paralizó el proceso de evitar la deportación de poco menos de cinco millones de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

El juez, que ejerce en la ciudad fronteriza de Brownsville, ha recibido críticas de activistas de inmigración por su historial de fallos contra inmigrantes. Pero los conservadores no perdieron tiempo en elogiar su decisión. El gobernador de Louisiana, el republicano Bobby Jindal, dijo que “lo que el presidente está haciendo, conceder una amnistía a millones de inmigrantes ilegales, es inconstitucional, y estamos contentos de que el tribunal lo viera así”.

La decisión ha sido un duro golpe para millones de inmigrantes que hasta ahora han vivido en un ambiente de miedo e incertidumbre y que veían una luz al final del camino. De pronto, el temor al futuro vuelve a acecharlos. Pero como señaló la columnista Maribel Hastings en su reciente artículo DACA y DAPA: la luz que alumbra [Perspectiva, 18 de febrero], “la implementación [de la acción ejecutiva] se retrasa, pero la palabra clave en este proceso es temporal”. La Casa Blanca y muchos especialistas en temas jurídicos coinciden en que las órdenes ejecutivas son perfectamente legales; por lo tanto, hay grandes probabilidades de que la suspensión ordenada por el juez Hanen se levante en una apelación.

Esperamos que el proceso de apelaciones funcione y al final haya un alivio humanitario para los millones de inmigrantes que han hecho de Estados Unidos su hogar y que viven dentro de la ley, y para sus hijos, nacidos aquí o que han venido tan pequeños que no reconocen otra patria que esta tierra generosa. Darles una oportunidad de legalizar su estancia en el país cuya sociedad los ha acogido es lo correcto y reafirma la nobleza del espíritu norteamericano.

Al mismo tiempo, el obstáculo inesperado presentado por el juez Hanen vuelve a demostrar la necesidad urgente de una auténtica reforma migratoria que resuelva la situación de la cuantiosa población inmigrante en Estados Unidos y proteja nuestras fronteras. El Congreso debe acometer esa tarea sin más dilación.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 1:30 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un obstáculo para el alivio migratorio."

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