Decisiones necesarias frente al huracán Matthew
El presidente Barack Obama tomó este jueves una decisión necesaria y urgente al firmar una declaración de estado de emergencia para la Florida, debido a la amenaza del huracán Matthew.
El poderoso meteoro alcanzó la categoría 4 al dejar atrás el extremo oriental de Cuba y pasar por las Bahamas. En Cuba causó graves daños en la ciudad de Baracoa, la más antigua de la isla, fundada por los conquistadores españoles a principios del siglo XVI. Hasta el momento de escribir este editorial, en Cuba, donde las evacuaciones son obligatorias, no se había reportado ninguna muerte.
En Haití, el huracán dejó un penoso saldo de más de 100 víctimas fatales. Además, se teme que los estragos del ciclón den lugar a un aumento de la epidemia del cólera que plaga al país antillano.
En República Dominicana también causó graves daños y provocó la muerte de cuatro personas por lo menos.
La declaración que firmó el presidente Obama permite asignar ayuda federal para resolver las condiciones de emergencia que Matthew provoque en la Florida, sumándose a los esfuerzos de los gobiernos locales y del estado.
El impacto en Miami-Dade no ha sido tan fuerte como se temía en un principio. Pero más al norte, a lo largo de la costa de la Florida, los pronósticos indicaron que Matthew pasaría muy cerca del litoral, amenazando con sus marejadas a las poblaciones costeras.
La ayuda federal va a ser bienvenida.
También hay que dar mérito al gobernador de la Florida, Rick Scott, que no perdió tiempo y el lunes declaró el estado de emergencia para los 67 condados de la península. Scott ha visitado varias zonas dentro del área amenazada por el huracán, y ha activado a 3,500 miembros de la Guardia Nacional para entrar en acción si hace falta y salvar vidas.
En una dramática exhortación, el gobernador pidió a los residentes de zonas costeras donde se han emitido órdenes de evacuación obligatoria que obedecieran de inmediato, porque si no, “esta tormenta te matará”, dijo.
Como expresó el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, este jueves, Matthew puede ser el huracán “más grande y más poderoso” que golpea a nuestra nación en una década. El penoso recuerdo de otros fenómenos devastadores que hemos sufrido, como Andrew en 1992, y Katrina y Wilma en el 2005, debe servirnos de lección para no descuidarnos jamás ante la amenaza de los huracanes y prepararnos al primer aviso. Tanto las autoridades de todos los niveles como los ciudadanos tenemos la obligación de estar en guardia frente a la posibilidad de desastre. Nuestro bien y el de nuestras familias lo exige.
Esta vez, a juzgar por su rápida respuesta, parece que en Washington y en Tallahassee aprendieron la lección. La ayuda tras el azote del ciclón tiene que ser inmediata.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 5:59 p. m. with the headline "Decisiones necesarias frente al huracán Matthew."