EN NUESTRA OPINIÓN: Un merecido homenaje al Dr. Padrón
Entre los actores y músicos, incluido Bruce Springsteen (El Jefe), que serán homenajeados en la última entrega de la Medalla Presidencial de la Libertad por el presidente Barack Obama está nuestro académico estelar Eduardo Padrón, presidente del Miami-Dade College.
La distinción es más que merecida, y hacía tiempo que se debía haber otorgado. Padrón ha sido un campeón y un defensor de la institución de educación superior más grande y más inclusiva del país desde hace décadas. No hay duda de que prácticamente todo el mundo en el condado Miami-Dade ha sido tocado por el Miami Dade College o conoce a alguien que ha tenido una relación con el centro docente.
La marca distintiva del college es esta: matricula y gradúa a un número mayor de estudiantes hispanos y afroamericanos que cualquier otra escuela del país. Es el centro docente perfecto para Miami-Dade.
El college abrió sus puertas en 1960. A partir de 1980, Robert McCabe echó una base aún más firme al centro en crecimiento. Y sobre esa base, el Dr. Padrón ha construido el MDC, un modelo a imitar en toda la nación.
El Dr. Padrón ocupó su cargo en 1995, y su liderazgo y sus habilidades de marketing incrementaron exponencialmente el impacto de la escuela en la comunidad y más allá.
El presidente Obama dará al Dr. Padrón su medalla, pero la está dando también en nombre de una comunidad agradecida.
Bajo la dirección del Dr. Padrón, el Miami-Dade College ha ayudado a miles y miles de jóvenes a alcanzar su sueño de una educación universitaria. Nadie en el Sur de la Florida ha luchado más duro para ofrecer un camino a la universidad a los estudiantes pobres, inmigrantes y de minorías.
El Dr. Padrón se ve como un motivador, un facilitador, una persona que quita obstáculos, dijo una vez al Herald.
“Ayudo a las personas a crecer. Las motivo y las ayudo a hacer lo posible y lo imposible. Así es como se hacen las cosas más importantes en la vida”.
El Dr. Padrón es también un ejemplo brillante del tejido diverso de Miami-Dade. Su historia de éxito tiene sus raíces aquí: era un adolescente en 1961 cuando sus padres lo sacaron a él y a su hermano menor de Cuba y los enviaron a la Florida. Sus padres, por supuesto, temían que los adoctrinaran en la escuela bajo el régimen castrista.
Lo que su madre le dijo el día que lo puso en el avión hacia Estados Unidos —como uno de los 14,000 niños que vinieron en la Operación Pedro Pan— lo ayudó a moldear su vida:
“Escucha bien lo que voy a decirte”, le dijo con lágrimas en los ojos en el aeropuerto. “Pase lo que pase cuando llegues a Estados Unidos, vas a estudiar. Vas a tener una educación. Eso es lo único que nadie te podrá quitar jamás”.
El Dr. Padrón cree que esas palabras son ciertas para todo el mundo.
Ha sido un defensor incansable de mostrar y preservar la historia del exilio cubano de Miami.
Cuando la Torre de la Libertad, o el refugio, como los exiliados llamaban al icónico centro de procesamiento de los años 60, se puso en venta, el Dr. Padrón logró que el Miami Dade College lo adquiriera y lo protegiera.
Desde entonces, ha dirigido numerosos eventos y exposiciones que rinden homenaje al legado del exilio.
Es apropiado que el anuncio del miércoles se haya producido durante la Feria del Libro de Miami, que la escuela organiza desde hace tiempo, junto con el Festival de Cine de Miami. A fin de cuentas, extender la escena cultural de Miami-Dade es otro sueño del Dr. Padrón.
Mientras el presidente Obama se prepara para homenajear al Padrón, todos nosotros también deberíamos hacerlo. En lo tocante a la educación, él también es El Jefe.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de noviembre de 2016, 2:21 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un merecido homenaje al Dr. Padrón."