EN NUESTRA OPINIÓN: Identidad política al estilo de los Miami Dolphins
Este domingo los Miami Dolphins jugarán su primer partido en casa desde que se celebró la elección de noviembre 8. Si todo sale como de costumbre, las gradas del Hard Rock Stadium van a estar repletas de espectadores y fanáticos de diversas razas y de variada procedencia cultural – anglos, afroaamericanos, hispanos y uno que otro asiático. Son también de diferentes clases sociales: trabajadores, media y alta. Algunos habrán votado por el presidente electo, el republicano Donald Trump, y otros por la demócrata Hillary Clinton. En algunos casos, nos imaginamos, que aquellos que tienen una visión política opuesta se sentarán juntos, codo con codo.
Luego de la amarga y tumultuaria campaña que el país acaba de soportar, nadie espera que la lealtad compartida por un equipo deportivo acabe con nuestras diferencias políticas. Tales asuntos son demasiado sistémicos como para eso. Por debajo de los jerseys color agua, las lealtades al rojo o al azul prevalecerán. Los que llevan esas prendas, con sus caras pintadas de colores estridentes y con ridículos tocados, no se pondrán de acuerdo sobre asuntos de inmigración, ni de política exterior, impuestos o tratados de libre comercio.
Sin embargo, durante esta semana de Acción de Gracias, nosotros en el sur de Florida podemos estar agradecidos porque nuestro equipo de football se ha esforzado por darnos algo que todos podemos celebrar juntos, justo en un momento cuando realmente lo necesitamos.
Los Dolphins comenzaron el año perdiendo cuatro de los primeros cinco partidos. Desde entonces, los jugadores se han cohesionado en un verdadero equipo que los ha llevado a ganar cinco juegos seguidos. Y lo han hecho con una buena dosis de drama, como por ejemplo, retornaron una patada de 96 yardas contra los Jets; lograron cuatro interceptaciones contra los Chargers justo en el último cuarto del partido; y el milagro del domingo pasado contra los Rams.
No todos son fanáticos de los deportes, pero para aquellos de nosotros que si lo somos, la temporada ha sido sorpresiva y muy divertida.
La elección pasada oímos mucho sobre la “identidad política”, el concepto de que las preferencias políticas se pueden predecir por la raza, la etnicidad, el género y la orientación sexual. Los estrategas políticos usan esos datos para planear campañas. Trump calculó mejor que Clinton esta vez, incluyendo a Florida.
Pero sin importar por quién votamos en 8 de noviembre, este domingo, y en cada uno de los juegos que quedan en la temporada, aquellos de nosotros que seguimos al equipo podemos agradecer y aceptar esta identidad que nos une como fanáticos de los Dolphins.
Go Phins!
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de noviembre de 2016, 7:12 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Identidad política al estilo de los Miami Dolphins."