Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: El exilio cubano ante la muerte del dictador

Un hombre camina junto a una valla con la imagen del fallecido líder cubano Fidel Castro hoy, domingo 27 de noviembre de 2016, en La Habana (Cuba).
Un hombre camina junto a una valla con la imagen del fallecido líder cubano Fidel Castro hoy, domingo 27 de noviembre de 2016, en La Habana (Cuba). EFE

A pocos días de la muerte de Fidel Castro, el exilio cubano de Miami se prepara con expectación para ver qué nueva realidad emerge en su tierra natal.

Fidel Castro ha muerto. ¿Y ahora qué?

Lo cierto es que los exiliados, cuyas vidas fueron alteradas personalmente por Castro, se sienten más confiados con las perspectivas en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Y los cubanos de la isla tienen buenas razones para mirar al futuro con la esperanza de librarse de otro Castro, Raúl, que dijo que dejará su puesto al frente del gobierno en el 2018.

Qué cambio ha causado una elección presidencial en Estados Unidos y la muerte de un dictador 17 días después. El fallecimiento de Fidel Castro y la elección de Donald Trump han alterado el horizonte.

Hace casi dos años, muchos exiliados estaban deprimidos. El presidente Obama había iniciado un deshielo en las relaciones con Cuba, sin recibir a cambio ninguna concesión de Raúl Castro en el terreno de los derechos humanos. En una conferencia de prensa, Raúl Castro incluso negó que en Cuba hubiera presos políticos.

El año pasado, observaron con tristeza la reapertura de la embajada de Estados Unidos en La Habana. Este año, vieron la visita del presidente Obama, durante la cual criticó al gobernante cubano y más tarde asistió a un partido de béisbol.

La larga batalla de los exiliados contra el régimen de Fidel Castro se debe reconocer en vez de ignorar.

El 7 de noviembre, el día antes de que Trump fuera electo, la normalización entre los dos países parecía estar en vías de expansión, y hasta el fin del embargo parecía posible. La candidata demócrata, Hillary Clinton, cuya victoria era esperada, no dio señales de estar dispuesta a cambiar la decisión histórica del presidente Obama de extender una rama de olivo al gobierno de Cuba, enemigo de Estados Unidos desde hace medio siglo. Ese paso iba a ser una piedra angular del legado de Obama, y Clinton lo iba a proteger.

Pero 24 horas más tarde, Trump se convertía en el presidente electo y, de pronto, el trato entre Estados Unidos y Cuba podría ir hacia una renegociación.

La muerte de Fidel Castro da a los exiliados de Miami el impulso emocional que no experimentaban desde el episodio de Elián González hace más de 16 años.

Ahora, con la ausencia física del símbolo más reconocido de la revolución cubana, y con la elección en Estados Unidos de un presidente que afirma que jugará al duro, muchos exiliados se sienten esperanzados. El fin de semana anunciaron una gran manifestación frente al monumento de la gesta de Bahía de Cochinos en la Pequeña Habana.

Y el lunes, Trump les dio aún más esperanzas, al poner en Twitter el mensaje de que quiere un cambio en las negociaciones con Cuba, o suspenderá el deshielo.

Es verdad que el régimen cubano debe suavizar las políticas represivas con las que somete a la población. Pero si se da marcha atrás a la apertura de las relaciones entre ambos países, los cubanos de la isla, como siempre, serán los más perjudicados por la decisión.

Raúl Castro debe negociar y aflojar el puño de hierro de la represión. Y en este lado del Estrecho de la Florida, los exiliados cubanos deben seguir apoyando a sus hermanos que todavía están en la isla, bajo un régimen tiránico en decadencia. Con la ausencia de Fidel Castro, los exiliados ya han ganado.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de noviembre de 2016, 5:35 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El exilio cubano ante la muerte del dictador."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA